EFEMÉRIDES

20 años sin Pappo: el guitarrista que revolucionó el rock y el blues en Argentina

Norberto Napolitano dejó un legado imborrable en la historia de la música nacional. Recordamos su trayectoria, sus influencias y el impacto que sigue teniendo su arte en la actualidad.

El 25 de febrero de 2005, Argentina perdió a uno de sus más grandes exponentes del rock y el blues: Norberto "Pappo" Napolitano. A 20 años de su trágica partida, su legado sigue más vivo que nunca en la memoria de los fanáticos y en las generaciones de músicos que se inspiran en su inigualable talento con la guitarra. Desde sus inicios en Los Abuelos de la Nada y Los Gatos, hasta la explosión de Pappo's Blues y Riff, su carrera estuvo marcada por la autenticidad, la potencia y una pasión desbordante por la música.

Pappo fue un pionero en la escena musical argentina. Su estilo combinaba el virtuosismo del blues con la crudeza del rock y el heavy metal, dejando huella en discos icónicos como Volumen 3 de Pappo's Blues y Ruedas de metal de Riff. Su amor por el blues lo llevó a compartir escenario con leyendas como B.B. King, quien lo definió como "uno de los mejores guitarristas del mundo". Sus colaboraciones con artistas de todos los géneros y su capacidad para reinventarse lo convirtieron en una figura única e irrepetible dentro del rock nacional.

Más allá de su carrera musical, Pappo era un personaje entrañable y carismático. Su estilo de vida, su sentido del humor y su autenticidad lo hicieron una figura popular y querida por el público. Temas como Sucio y desprolijo, Desconfío y Juntos a la par continúan sonando con fuerza, reafirmando su estatus de leyenda. En estos 20 años sin él, su influencia no ha disminuido, sino que ha crecido con cada nueva generación que descubre su música.

A lo largo de los años, múltiples homenajes han mantenido viva su memoria, desde discos tributo hasta estatuas y festivales en su honor. Su legado sigue intacto en el rock argentino, y su espíritu sigue presente en cada acorde distorsionado que suena en bares, festivales y escenarios de todo el país. Pappo no solo fue un músico extraordinario; fue un símbolo de rebeldía, pasión y amor por el rock. Veinte años después, sigue siendo inmortal.