MÚSICA

De los nazis a Beethoven: la increíble travesía de una partitura perdida

Confiscada durante la Segunda Guerra Mundial, una obra maestra de Beethoven resurge como un testimonio de resistencia cultural.

La Casa Beethoven de Bonn, dedicada a preservar y celebrar la obra del célebre compositor alemán, ha recibido un tesoro histórico: el manuscrito original del cuarto movimiento del Cuarteto de cuerda n.º 13 op. 130 (1825). Tras décadas de permanecer fuera del alcance del público, esta partitura única regresa a su legítimo lugar gracias a un esfuerzo conjunto entre la institución y los descendientes de la familia que lo poseía antes del ascenso del nazismo.

El manuscrito, que perteneció a la familia judía Petschek en la década de 1920, fue confiscado por las autoridades alemanas en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Durante años, se creyó perdido, pero un acto de valentía silenciosa permitió su supervivencia. Un experto del Museo de Moravia, obligado a evaluarlo por los nazis, declaró que carecía de valor para evitar su destrucción o venta indebida. Así, la partitura permaneció protegida en el museo durante 80 años.

Tras el final de la guerra, Franz Petschek, descendiente de los propietarios originales, intentó recuperar la pieza, pero sus esfuerzos se vieron frustrados por las autoridades comunistas de Checoslovaquia. No fue hasta 2022, con la aprobación de una ley en la República Checa sobre la restitución de bienes saqueados, que el manuscrito resurgió para escribir un nuevo capítulo en su historia.

Finalmente, a finales de 2024, los herederos de la familia Petschek decidieron entregar el manuscrito a la Casa Beethoven de Bonn, asegurando su preservación y acceso público permanente. El documento será digitalizado y estará disponible en línea, además de ser la pieza central de una exposición especial en el museo, prevista para el verano de 2025.

Este regreso no solo celebra la música de Beethoven, sino que también subraya la importancia de la memoria histórica y la restitución cultural. Como dijo Daniel Hope, presidente de la Casa Beethoven, "hacer que esta partitura esté accesible nuevamente al mundo de la música es un triunfo para la cultura y la humanidad".