Falleció Lalo Schifrin, el genio argentino detrás de la música de Misión: Imposible
Lalo Schifrin, el pianista y compositor argentino que dejó su huella en la historia de la música de cine, murió este jueves en Los Ángeles a los 93 años. Nacido como Boris Claudio Schifrin en Buenos Aires, el 21 de junio de 1932, fue el creador de una de las melodías más reconocibles del siglo XX: la banda sonora de Misión: Imposible. Pero su obra no se limitó a ese "megahit". A lo largo de siete décadas, Schifrin compuso más de 100 bandas sonoras, fusionó jazz, música clásica y ritmos latinoamericanos, y colaboró con figuras como Dizzy Gillespie, Bruce Lee, Astor Piazzolla, Clint Eastwood y Ella Fitzgerald.
Hijo de Luis Schifrin, violinista de la Orquesta Filarmónica del Teatro Colón, Lalo se formó desde niño en música clásica, aunque su destino tomó otro rumbo. A los 20 años, una beca lo llevó al Conservatorio de París, donde estudió con Olivier Messiaen y por las noches se sumergió en los clubes de jazz, compartiendo escenarios con Astor Piazzolla y otros artistas argentinos en el exilio. En 1956, su vida cambió para siempre: Dizzy Gillespie, de visita en Buenos Aires, quedó fascinado por sus arreglos y lo invitó a trabajar juntos en Estados Unidos.
Radicado en Hollywood desde los años 60, Schifrin se consolidó como uno de los compositores más solicitados de la industria. Su música se escuchó en clásicos como Bullitt, Harry el Sucio, Operación Dragón, Starsky & Hutch, El águila ha llegado y La leyenda del indomable, entre otros. Nunca ganó un Oscar competitivo, pero en 2018 recibió la estatuilla honorífica de la Academia de Hollywood, entregada por su amigo Clint Eastwood.
Su versatilidad lo llevó a componer jazz, obras sinfónicas y música para eventos internacionales como la Copa Mundial de Fútbol y los Juegos Panamericanos. En abril de este año, presentó su última gran obra, la sinfonía ¡Viva la Libertad!, un homenaje a Argentina coescrito junto al compositor Rod Schejtman. "Lo importante es que la escuchen y sientan lo que transmite nuestra música", había dicho en una de sus últimas entrevistas. El mundo lo recordará como un artista que hizo vibrar al cine, la televisión y las salas de concierto, con la misma pasión con la que se sentaba al piano.