"La poesía tiene todas las capacidades de salvarnos a nosotros y de mejorar al mundo"
A casi diez años de su publicación original en España se reedita en Argentina "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo", un poemario de la joven poeta y periodista segoviana Elvira Sastre con historias muy diversas que reivindican la pasión, el goce y el amor entre personas del mismo género, a la vez que arroja luz sobre el desamor y el olvido.
"Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo", editado por Seix Barral, logra condensar en los poemas diferentes temáticas: el clímax del goce, el desamor, el olvido y las diferentes formas de amar que traen aparejados los gestos cotidianos. Los poemas de Sastre se caracterizan por su valentía y resiliencia, por reivindicar que cada herida ha valido la pena porque de allí cada uno puede sacar un aprendizaje. "He sangrado, /pero/ todas mis espinas/ han evolucionado a rosa", escribe la autora. En un mundo donde hay guerra, discriminación y hambre, la escritora española emerge como un ícono de la poesía romántica al servicio de demostrar que "el mundo se derrumba, pero nosotros nos enamoramos", tal como escribe en el poemario.
"Existimos porque existe la poesía, / y viceversa. / Eso pensé / cuando te vi darle la espalda al mundo / para besarme. / Pero la poesía no salva / solo da un sentido a las heridas", escribe Sastre en "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo", que no solo es un libro de poesía romántica sino también una invitación a reflexionar sobre la palabra poética y su capacidad de transformación. "Nos llenamos la boca con acentos de otro mundo y en cierto modo lo salvamos", dice otro de sus poemas.
"La poesía tiene todas las capacidades de salvarnos a nosotros y de mejorar al mundo, sin duda. Parte de la emoción y la emoción es pura reivindicación", señala Sastre vía email a Télam.
Aunque el libro reúne "historias muy distintas y diversas", según cuenta, el concepto de amor imposible atraviesa toda su producción literaria. "Es algo que me ha acompañado desde siempre, seguramente sea incluso el germen de mi poesía cuando era adolescente", confía Sastre. Sin embargo, en este poemario los lectores y lectoras pueden encontrarse con imágenes en torno al amor consumado. Sobre todo, el amor entre personas del mismo género incluso en este contexto adverso, donde los vínculos aún siguen siendo atacados. La escritora se pronuncia reivindicando el amor homosexual pero dice que lo ve "como algo totalmente normalizado" tanto en su escritura como en su vida. "No me siento especial. Me hace feliz si eso ayuda a gente que por desgracia no está en mi misma situación", indica.
De esta manera, la escritura en clave LGBTIQ+ de la autora no nace a partir cierta inspiración que pudo haber encontrado en autores del género. "No lo he vivido como algo distintivo, así que no me ha hecho falta buscar referentes en las letras -distingue Sastre-. Ahora cuando leo a (Cristina) Peri Rossi, por ejemplo, me emociono mucho, pero en su momento no la conocía", cuenta. Y aunque muchos versos evocan encuentros sexuales entre dos amantes y la idea de "volver poética la pornografía", no hay una búsqueda específica alrededor de la poesía erótica en el poemario, sino que sus versos responden a "una época determinada y a las ganas de explorar temáticas nuevas través de la escritura", destaca. Y acota: "Todo lo que es desahogo me sirve".
La escritora, nacida en Segovia en 1992, comenzó a compartir sus escritos cuando tenía 15 años en un blog llamado "Relocos y recuerdos". Desde entonces, ha publicado una decena de libros entre los que se encuentran los poemarios "Baluarte" y "Aquella orilla nuestra", y la novela "Días sin ti", que ganó el Premio Biblioteca Breve 2019. La puerta de entrada a la poesía para Sastre fue haber conocido la obra del poeta español Gustavo Adolfo Bécquer mientras estudiaba. "Me cambió la vida", confiesa en diálogo con Télam. Sin embargo, su relación con la escritura poética no ha cambiado por el éxito de sus libros, "sino por la lectura y el descubrimiento de nuevos poetas que me han hecho aprender a escribir cada vez mejor, o al menos intentarlo", cuenta.
Los formatos que suele explorar la autora para volcar su poesía son vastos y muy diversos. En su perfil de Instagram (@elvirasastre), donde la siguen 585 mil personas, comparte tanto fotos personales como poemas suyos sobre un fondo blanco en letras negras. Durante la pandemia, su gran llegada a los jóvenes permitió que el ciclo de lecturas en vivo llamado "Poesía en tu Sofá" alcanzara a un público heterogéneo. Para ella, esta iniciativa significó una experiencia increíble. "Conseguimos que la poesía llegara a muchas partes del mundo y a mucha gente que nunca había escuchado poesía gracias a la gente que participó. Lo disfrutamos mucho", recuerda.