Ozzy Osbourne cumple 76 años: el príncipe de las tinieblas y sus anécdotas más salvajes
Nacido el 3 de diciembre de 1948 en Birmingham, Inglaterra, Ozzy Osbourne creció en un entorno humilde y rodeado de dificultades. Desde joven mostró una personalidad rebelde y caótica, marcada por episodios que parecían predecir su destino. A los 15 años fue detenido por robar en una tienda, y su padre, convencido de que un tiempo en prisión sería una lección, se negó a pagar la fianza. Este primer roce con la ley no lo desvió de su camino hacia el rock. Inspirado por She Loves You de The Beatles, Ozzy decidió que quería dedicarse a la música.
Su vida cambió para siempre cuando cofundó Black Sabbath en 1968, banda que revolucionaría el rock al sentar las bases del heavy metal. Aunque su talento para la música era evidente, sus excesos con las drogas y el alcohol lo acompañaron desde el principio, llevándolo a situaciones tan inverosímiles como peligrosas. Durante los años 80, ya como solista, protagonizó historias como la mítica mordida al murciélago en pleno concierto, un accidente que lo catapultó a la fama mediática más allá de su música.
Los excesos también tuvieron un lado oscuro. En 1989, Ozzy fue arrestado tras intentar ahorcar a su esposa, Sharon, en un episodio que él mismo no recuerda debido al abuso de sustancias. Este incidente marcó un punto de inflexión, y aunque siguió luchando contra sus adicciones durante años, Sharon fue clave para que se rehabilitara y retomara el control de su vida. Pese a todo, el cantante siempre ha demostrado una resiliencia asombrosa, incluso después de ser diagnosticado con Parkinson en 2003. Hoy, Ozzy Osbourne sigue siendo una leyenda viviente, capaz de reírse de sus propios excesos y reflexionar sobre una vida que, según él mismo dice, "ya debería haber terminado al menos diez veces". Su deseo de subirse al escenario una vez más, incluso con su salud deteriorada, muestra el amor eterno que siente por la música y sus fans.
Black Sabbath y sus curiosidades:
Fundada en 1968 junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, Black Sabbath es considerada la banda pionera del heavy metal. Su sonido oscuro, letras inquietantes y riffs pesados marcaron un antes y un después en la música, influyendo a generaciones enteras de artistas. Canciones como Paranoid y Iron Man se convirtieron en himnos inmortales, mientras la banda enfrentaba dinámicas internas caóticas y estilos de vida extremos.
Las curiosidades de Black Sabbath no tienen desperdicio. Tony Iommi, por ejemplo, perdió la punta de sus dedos en un accidente laboral y utilizó prótesis para tocar la guitarra, un hecho que moldeó el sonido único de la banda. Ozzy, por su parte, vivió momentos tan extravagantes como el día en que orinó sobre el Alamo, lo que le valió una prohibición de entrada a San Antonio durante una década. Entre las leyendas más absurdas, destaca la vez que Ozzy esnifó una línea de hormigas tras quedarse sin cocaína o cuando, durante una reunión con ejecutivos, decapitó dos palomas de un mordisco. Pero no todo fue caos: la improvisación también jugó un papel clave en el éxito de la banda. La canción Paranoid fue creada en solo 25 minutos como material de relleno y terminó siendo uno de sus mayores éxitos.
Black Sabbath no solo dejó un legado musical, sino que también se convirtió en un fenómeno cultural que desafió convenciones y encarnó el espíritu rebelde del rock. Su influencia, tanto en el género como en el espectáculo, sigue viva décadas después de su formación.
¡Feliz cumpleaños, Ozzy Osbourne! Hoy celebra 76 años de una vida intensa y legendaria.