LITERATURA

Publicaron los escritos de Abel Posadas, un crítico fundamental del cine argentino

El libro "El cine argentino se fue sin decir adiós" recuperó la obra de un historiador que, con una mirada única, analizó el período clásico de la industria cinematográfica nacional.

La editorial Taipei Libros publicó "El cine argentino se fue sin decir adiós", un libro que recopila los escritos del crítico e historiador Abel Posadas. A sus 82 años, y a pesar de que fue poco conocido fuera de los círculos cinéfilos, el autor fue probablemente quien más escribió sobre el cine nacional clásico. El volumen, con prólogo de Fernando Martín Peña, puso nuevamente en circulación una serie de textos que eran casi imposibles de encontrar, ya que se encontraban dispersos en revistas culturales de los años setenta y ochenta.

 

Con una prosa sin filtros, Posadas criticó a directores, productores y actores. Sus artículos, publicados en revistas de orientación peronista, no fueron bien vistos por la crítica local, que tenía una marcada tendencia "gorila". Sin embargo, el libro demostró que Posadas no se casó con nadie, ni siquiera con el "Cine liberación" de Solanas y Getino. El autor pareció disfrutar de su fama de francotirador solitario, capaz de lanzar frases envenenadas sin importar cuán encumbrada fuera la persona. Posadas se definió como un observador compulsivo de la producción nacional, incluso del material de baja calidad, y desarrolló una crítica aguda, trazando genealogías de productoras y de figuras como Libertad Lamarque, Leopoldo Torre Nilsson o David Viñas, a quienes examinó sin piedad.

Además de su estilo directo, Posadas también se destacó por su capacidad para analizar el contexto social y político detrás de las películas. Sobre "El jefe" (1958), señaló que era "el mejor producto cinematográfico realizado contra el peronismo". De "No habrá más penas ni olvido" (1983), aseguró que "ofició de trampolín para el alfonsinazo". Si bien su visión del cine del siglo XX fue muy aguda, Posadas pareció tener más dificultades para analizar el nuevo cine argentino del siglo XXI, al menos en los textos de este libro. En un ensayo de 2001, se resistió a reconocer un cambio significativo en la industria a pesar de que tuvo palabras de elogio para títulos como Mundo grúa o Nueve reinas. No mencionó a La ciénaga de Lucrecia Martel, que ya había ganado un importante premio en Berlín. Más allá de las polémicas, este volumen confirma que su mirada, cruda y apasionada, es fundamental para comprender las luces y sombras de nuestra industria cinematográfica.