Una casa con dos perros se estrena en Mendoza y otras ciudades del país
Después de un recorrido por festivales internacionales y nacionales, Una casa con dos perros, ópera prima de Matías Ferreyra, desembarca en las salas argentinas. La película, que tuvo su estreno mundial en el Cinélatino de Toulouse (donde obtuvo el Premio FIPRESCI) y formó parte de la Competencia Argentina del BAFICI, propone una mirada íntima y poética sobre los vínculos familiares en tiempos de crisis. Ambientada en el año 2001, la historia se enfoca en Manuel, un niño que se muda con su familia a la casa de su abuela, La Tati, una mujer excéntrica que asegura ver cosas que nadie más puede ver.
Con funciones en Mendoza, Córdoba, CABA, Rosario y Bolívar, el filme ya tiene confirmada su programación en espacios como el Cine Universidad (Mendoza), Cineclub Hugo del Carril (Córdoba), Cine Gaumont (CABA), Cine El Cairo (Rosario) y Espacio INCAA de Bolívar. El largometraje destaca no solo por su propuesta visual (a cargo del director de fotografía Nadir Medina) sino también por su sólida narrativa y por la forma en que entrelaza los conflictos familiares con el contexto social argentino de principios de siglo.
Ferreyra, nacido en Córdoba en 1988, vuelca en esta obra parte de su propia historia: su niñez marcada por una sensación de no pertenencia, una mudanza forzada por el desempleo y la convivencia con una abuela delirante, que terminó convirtiéndose en una figura de contención. La película encuentra en ese cruce entre lo real y lo fantástico un lenguaje propio, con elementos del drama psicológico y una sensibilidad que recuerda al cine de autor latinoamericano más reciente.
Una casa con dos perros es también una reflexión sobre las estructuras familiares, los mandatos de género y las formas en que lo diferente puede convertirse en refugio. A través de la mirada de un niño que intenta entender el mundo que lo rodea, Ferreyra construye un relato donde lo particular (lo marginal, lo no dicho) se vuelve fuerza narrativa. Una propuesta potente que confirma el surgimiento de una nueva voz en el cine argentino contemporáneo.