RECUERDO IMBORRABLE

A 20 años del primer ascenso que cambió la historia de Godoy Cruz

El 20 de mayo de 2006, el Tomba venció 3 a 1 a Nueva Chicago y consiguió llegar a la máxima categoría del fútbol argentino. Una noche que quedó marcada para siempre en la memoria bodeguera.

El 20 de mayo de 2006 no fue una fecha más para Godoy Cruz Antonio Tomba. Aquella noche, el club mendocino dejó atrás años de espera, sacrificio y crecimiento para escribir uno de los capítulos más importantes de su historia: el primer ascenso a Primera División.

El escenario fue el estadio Malvinas Argentinas, que se vistió de azul y blanco para una final cargada de emoción. Del otro lado estaba Nueva Chicago, un rival duro, acostumbrado a este tipo de partidos y con la misma ilusión de quedarse con el premio mayor. Pero esa noche, Mendoza tenía una cita con la historia.

Una final con clima de partido grande

La serie había comenzado días antes en Mataderos, donde Godoy Cruz igualó 1 a 1 ante Nueva Chicago y dejó todo abierto para la revancha. El resultado mantenía viva la ilusión, pero también obligaba al equipo mendocino a resolver la historia en casa, ante su gente y con la presión lógica de una final.

El conjunto dirigido por Juan Manuel “Chocho” Llop llegó a ese encuentro con una identidad clara: orden, carácter y un plantel convencido de que estaba frente a una oportunidad única. No era solamente una definición deportiva. Era la posibilidad de poner al club por primera vez en la mesa principal del fútbol argentino.

Villar abrió el camino y el Tanque terminó la obra

El partido tuvo tensión desde el arranque. Diego Villar marcó el primer gol para Godoy Cruz y encendió la ilusión de todo el pueblo tombino. El Malvinas explotó, pero la alegría no trajo calma. Nueva Chicago reaccionó y consiguió el empate por medio de César Carranza, lo que volvió a poner suspenso en una noche que parecía escrita para sufrir hasta el final.

La definición se estiró al tiempo suplementario. Allí apareció uno de los grandes nombres de aquella gesta: Daniel “Tanque” Giménez. El delantero convirtió dos goles decisivos y selló el 3 a 1 que desató una celebración inolvidable.

Su doblete no fue un simple dato de planilla. Fue el golpe final de una noche histórica. El “Tanque” quedó para siempre asociado a ese ascenso, como esos apellidos que el hincha guarda en la memoria sin necesidad de buscarlos en ningún archivo.

Mauro Poy y una recuperación que también fue parte de la historia

Entre las historias que rodearon aquella campaña aparece también la de Mauro Poy, uno de los jugadores de aquel plantel. En la previa de esa etapa decisiva, el futbolista debió ser operado de apendicitis, una situación que parecía complicar sus tiempos de recuperación.

Sin embargo, Poy sorprendió con una recuperación récord y logró volver mucho antes de lo esperado. El esfuerzo físico tuvo su costo: después debió realizar tres días de reposo por los dolores en el cuerpo. Fue una de esas pequeñas grandes anécdotas que muestran el nivel de compromiso de un grupo que estaba dispuesto a dejarlo todo por el ascenso.

Torrico, Llop y un plantel que se volvió eterno

En aquella campaña hubo protagonistas fundamentales. Sebastián Torrico, seguro bajo los tres palos, fue una de las piezas importantes de un equipo que supo competir con personalidad. También formaron parte de aquel grupo futbolistas como Diego Villar, Daniel Giménez, Mariano Torresi, Gastón Martina, Gustavo Bordicio, Gonzalo Prósperi, Mauro Poy y un joven Enzo Pérez, entre otros.

En el banco estuvo Juan Manuel Llop, conductor de un plantel que transformó una ilusión en realidad. Bajo su mando, Godoy Cruz consiguió algo que hasta entonces parecía lejano: llegar por primera vez a la Primera División.

La noche en la que Mendoza volvió a mirar hacia arriba

El ascenso tuvo un valor enorme no solo para el club, sino también para el fútbol mendocino. Godoy Cruz rompió una barrera histórica y abrió una etapa de mayor protagonismo nacional. Desde ese momento, el Tomba comenzó a construir otro perfil: más competitivo, más visible y con aspiraciones cada vez más grandes.

Lo que vino después confirmó que aquel logro no fue un episodio aislado. Con el paso de los años, el club se consolidó en la máxima categoría, disputó torneos internacionales y se transformó en una referencia del interior del país. Aunque lamentablemente hoy lo encuentre al Tomba en la segunda divisón.

Una fecha que sigue latiendo en el corazón bodeguero

A 20 años de aquel primer ascenso, el recuerdo sigue intacto. Para los hinchas, el 20 de mayo de 2006 representa mucho más que un resultado. Es la imagen del Malvinas lleno, el grito contenido durante años, los abrazos interminables y la certeza de haber vivido una noche irrepetible.

Godoy Cruz venció a Nueva Chicago, ganó la final y llegó por primera vez a Primera División. Dicho así parece simple, casi frío. Pero para el pueblo tombino fue algo mucho más profundo: fue el día en que el club dejó de soñar con la elite y empezó a caminar dentro de ella.

Fotos: gentileza