Juan Abrales, la leyenda viviente del turf mendocino que no se cansa de hacer historia
Pasó la edición 70 del Clásico Santo Patrono Santiago, donde más de 25 mil personas se dieron cita en la Catedral del turf, en la calle Montes de Oca, de Godoy Cruz, para disfrutar de lo que fue una gran fiesta con 10 carreras de alto nivel.
Dos caballos eran los grandes favoritos: Code Breaker, el local y último ganador, y Endo Verde, la apuesta sanjuanina. Kennedy Back, era el tercero en la lista de candidatos, pero corría muy de atrás.
El gran vencedor fue Code Breaker, el crédito del stud Don Cristóbal, de la familia López, de Tupungato, y que es pensionado en el Hipódromo por el histórico Juan Abrales.
Una entrevista exclusiva
Diario Mendoza dialogó con el entrenador del caballo ganador, quien contó sus inicios en la actividad y las sensaciones de estar en la historia grande de este deporte.
Juan Abrales viene de una familia árabe, que se instaló en la provincia en los finales de la década del 40. Su abuelo era amante de los caballos y estuvo desde los inicios de la actividad del turf en la provincia.
De chico comenzó a estar involucrado en la actividad. Además de su abuelo, trabajó con sus tíos Alberto y Emilio, quienes también fueron grandes cuidadores. Juan heredó y siguió ese legado.
Siempre tratamos de estar prendidos y arriba en las carreras, tengo muchos años en esta profesión, hace 63 años que trabajo acá y hace 53 que tengo patente de cuidador, confesó Juan Abrales.
Además, recordó: Clásicos tengo un montón, no recuerdo bien la fecha, pero me parece que el primero que gané fue en el año 1973 y hoy sumamos otro con un caballo sensacional.
Ser ganador de tanto clásico, primero tiene que ver con qué los caballos sirven y luego los propietarios invierten. Yo soy el entrenador y da mucha felicidad trabajar con caballos así y con gente comprometida.
El turf es una actividad linda, noble y muy sana, el hipódromo necesita más mano de obra y apoyo. Vos venís acá y ves el trabajo que hacen los peones, cuidadores, jockeys y es para sacarse el sombrero. Acá necesitamos apoyo, no máquinas. Las máquinas pueden servir para los números, no para los caballos.
Volviendo al caballo Code Breaker: Es un caballo que no tiene un físico privilegiado, por eso hay que tratar de mantenerlo en buena forma siempre. Este SPC no le gusta correr muy seguido. Necesita tener su descanso prolongado de una carrera a otra, comentó Juan.
Le gusta correr mucho esta distancia, en las más cortas les cuesta mucho, porque siempre larga tranquilo y se va soltando y en los últimos metros es una topadora, doscientos metros más son una bendición para Code Breaker, sentenció el entrenador.
Hoy sigo trabajando, me apasiona esto. Ahora lo hago con mi nieta, mi nieto, mi hijo que también se abrazaron a esta actividad. El apellido Abrales no tengo dudas de que va a seguir en el hipódromo de Mendoza, finalizó Juan Abrales, un histórico del mundo del turf en Mendoza.