La final de la Copa Libertadores cambió de sede
Tras arduas negociaciones que se llevaron a cabo en el edificio central de la Conmebol en la localidad paraguaya de Luque, en donde estuvieron representantes del organismo, además de River, Flamengo y las asociaciones de fútbol de ambos países, y de Chile, se decidió cambiar la sede de la final.
La decisión obedeció a los graves problemas sociales que se registran en Chile, debido a las protestas contra el Gobierno de Sebastián Piñera ya que el escenario elegido, en un principio, era el estadio Nacional de Santiago.
Lima se impuso a ciudades como Asunción de Paraguay y hasta Medellín, que querían acoger el partido, pero las partes se pusieron de acuerdo en recalar en el estadio limeño, con capacidad para 80.000 personas.
Si bien la Conmebol no confirmó el estadio ni el horario, lo más factible que el escenario sea el Monumental, propiedad del club Universitario, con capacidad para 80.000 personas.
El otro estadio importante de Lima es el Nacional, pero ese día se realizará un festival de salsa que preve la presencia de 40 mil personas.
En el bagaje de rumores que circularon en las últimas horas, varias ciudades se disputaban por quedarse con la sede que le iban a sacar a Santiago de Chile, y si bien la Conmebol quería que se dispute en el continente, los nombres de Miami y Qatar, estuvieron en el medio.