Promesa de partidazo: Argentina enfrentará a Italia en la final de la Copa de las Naciones
La Selección argentina disputará este domingo la final de la Copa de las Naciones de hockey sobre patines en Montreux, donde se medirá con Italia desde las 16.30, en busca de retener la corona que obtuvo en 2024.
El equipo dirigido por José Luis Páez llegará al partido decisivo con la ilusión de sumar un nuevo título internacional y con un objetivo adicional: tomarse revancha frente al rival que lo venció en la fase de grupos.
El conjunto nacional accedió a esta instancia luego de superar por 3 a 1 a Portugal en semifinales, en un encuentro en el que volvió a mostrar solidez colectiva, eficacia ofensiva y una estructura defensiva firme. En ese compromiso, los goles argentinos fueron convertidos por el mendocino Lucas Martínez, Franco Platero y Danilo Rampulla, tres nombres que resultaron determinantes para sellar la clasificación al partido más importante del torneo.
La presencia de Lucas Martínez vuelve a tener un valor especial en esta campaña. El jugador mendocino abrió el marcador ante Portugal y aportó una intervención clave en un cruce de alta exigencia. Su rendimiento lo ubica como una de las piezas destacadas dentro de un equipo que ha sabido responder con personalidad, orden y jerarquía en los momentos más decisivos de la competencia.
De cara a la final, Argentina tendrá enfrente a un seleccionado italiano que ya sabe lo que es complicarlo. En la fase inicial, la Azzurra se impuso por 5 a 2, en lo que fue la única derrota del conjunto albiceleste en el campeonato. Ese antecedente convierte al duelo decisivo en un partido con doble valor: por un lado, la posibilidad de levantar el trofeo; por el otro, la chance concreta de revertir aquella imagen y cerrar el certamen con una victoria de peso.
El equipo europeo obtuvo su boleto a la definición después de vencer a España por 6 a 4 en tiempo suplementario, en una semifinal intensa y cambiante que confirmó su poder competitivo. Italia llega fortalecida por ese triunfo y por el antecedente favorable frente a Argentina, por lo que la definición aparece como un choque de máxima exigencia, entre dos seleccionados que ya demostraron estar a la altura de una cita grande.
En el recorrido argentino también ha sido fundamental el trabajo defensivo. Allí aparece con fuerza la figura del arquero Constantino Acevedo, uno de los valores altos del equipo en los partidos de mayor presión. Su seguridad bajo los tres palos, sumada al equilibrio general del conjunto, le permitió a la Argentina sostener resultados, administrar ventajas y construir un camino sólido hasta la instancia decisiva.