River fue superior pero necesitó un gol en contra para pasar a cuartos
River se clasificó a los cuartos de final de la Copa Argentina tras derrotar 1 a 0 a Godoy Cruz en un encuentro que se disputó en el estadio Ciudad de Lanús Néstor Díaz Pérez. El único tanto fue convertido por Joaquín Varela -en contra-. En la próxima instancia, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo se medirá con el vencedor del cruce entre Almagro, que eliminó a Boca, y Talleres, que dejó en el camino a Banfield.
Pese a que su equipo está peleando en los puesto de vanguardia de la Superliga y en dos semanas tendrá el choque de ida de las semifinales de la Copa Libertadores ante Boca, Gallardo optó por presentar una alineación con los mejores futbolistas que tenía disponibles.
Por su parte, en el urgido Godoy Cruz, que marcha penúltimo en la Superliga con apenas una victoria y cinco derrotas, el técnico interino Javier Patalano (lo reemplazará Juan Pablo Vojvoda) no pudo alinear a su mejor futbolista, el uruguayo Santiago Damián García, quien está desgarrado.
Desde el inicio quedó claro que la iniciativa sería de River, pero su rival no se la hizo sencilla en el primer tramo del juego: se refugió bien atrás y se animó de contragolpe. De hecho tuvo la primera chance clara del duelo a los 10 minutos, cuando De la Cruz la perdió, el elenco mendocino salió rápido y Néstor Breitenbruch se animó con un lindo remate desde afuera que fue enviado al córner por Franco Armani.
Pero en un ratito River puso las cosas en orden y para ello recibió una involuntaria mano de su adversario. A los 21 minutos, Exequiel Palacios ejecutó un tiro libre al área desde la derecha y Joaquín Varela, en su intento por despejar, batió de cabeza a su arquero Andrés Mehring.
El gol hizo añicos el plan de resistencia de los mendocinos. En ventaja, River se lució con su juego prolijo y a puro toque, y tuvo un puñado de chances para estirar su renta en el primer tiempo. La más clara la tuvo Rafael Santos Borré, pero su derechazo se fue rozando el poste derecho. El Tomba tuvo la suya: un mano a mano de Leandro Vella, quien definió mal ante Armani.
Si la superioridad de River había sido clara en el primer capítulo, más lo fue en el arranque del complemento. Godoy Cruz era incapaz de mantener el balón en los pies de sus futbolistas más que un puñado de segundos y los dirigidos por Gallardo se lucían sin nunca sobrar el partido, aunque sin lograr ese segundo tanto que le diera cierre a la incertidumbre.
El segundo capítulo fue un monólogo de River ante un rival impotente. El equipo cuyano, más allá de su voluntad, nunca puso en riesgo la victoria de su adversario y para colmo se quedó con diez por la expulsión de su capitán, Tomás Cardona. Así, el Millonario se instaló sin dificultades entre los ocho mejores equipos del certamen y continúa en carrera en tres competencias.