SECTOR FINANCIERO

Alarma en el sistema: crece la morosidad en tarjetas de crédito y preocupa a los bancos

El informe de Labor Capital and Growth revela que los atrasos en pagos de tarjetas y préstamos personales aumentaron en los últimos meses, afectando el consumo y el valor de las acciones bancarias.

El último informe de Labor Capital and Growth advierte que la situación, que ya mostró signos preocupantes en abril, se agravó durante mayo y junio. Este aumento en la morosidad no solo impacta en el consumo, sino que también podría afectar el valor de las acciones del sector financiero.

Crecen los atrasos en pagos y se profundiza el endeudamiento familiar
Los datos públicos indican que hasta abril la morosidad en préstamos personales alcanzó el 4,6%, mientras que en tarjetas de crédito fue del 2,9%. Los bancos están en alerta ante esta tendencia que, según el informe de Labor Capital and Growth (LCG), continúa empeorando en los meses siguientes.

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Este aumento en los pagos atrasados puede generar un impacto negativo en los resultados financieros de las entidades, afectando las ganancias esperadas y, por consiguiente, la cotización de sus acciones en bolsa. Por ejemplo, este año las acciones del Grupo Supervielle cayeron un 25%, las del Banco Macro un 24,3%, mientras que las de Grupo Financiero Galicia y BBVA bajaron un 15% y 11,5%, respectivamente.

Según LCG, en las tarjetas de crédito se observa un patrón: primero, muchos usuarios cancelan apenas un poco más que el pago mínimo requerido; luego, algunos ni siquiera llegan a cubrir ese mínimo, lo que genera mora.

Uso récord de tarjetas y endeudamiento generalizado
El uso de tarjetas de crédito en abril alcanzó su nivel más alto desde 2021, mientras que el endeudamiento familiar con créditos personales también mostró un aumento significativo. Esta situación refleja la dificultad de muchas familias para afrontar sus gastos mensuales ante una caída en los salarios reales y una mayor precarización laboral.

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El informe del Banco Central (BCRA) sobre entidades financieras indica que en abril la morosidad del sector privado subió al 3,7%, un 0,4% más que en marzo, impulsada principalmente por el crédito destinado a familias. El índice de irregularidad total del crédito se ubicó en 2,2%, tras un incremento de 0,2%.

El escenario refleja una creciente vulnerabilidad financiera de los hogares argentinos, que recurren cada vez más al crédito para cubrir sus gastos, aumentando el riesgo de atrasos y dificultades de pago en el sistema bancario.