UN ANTES Y UN DESPUÉS

Del origen al levantamiento: la historia del inefable cepo cambiario en la Argentina

Tras más de una década de vigencia, el Gobierno anunció el fin del cepo cambiario a partir de estelunes 14 de abril. La medida, que atravesó distintas gestiones y modelos económicos, tuvo múltiples impactos en la economía nacional y en la vida cotidiana de los argentinos.

El cepo cambiario fue una medida implementada en 2011, con el objetivo de limitar el acceso al dólar y controlar la salida de divisas. A lo largo de más de 13 años, atravesó distintas etapas, modificaciones y gobiernos, hasta su reciente anuncio de finalización por parte del ministro Luis Caputo, en el marco de la gestión de Javier Milei.

Las restricciones cambiarias incluyeron limitaciones a la compra de dólares por parte de personas físicas y jurídicas, controles para acceder a divisas en el marco de viajes al exterior, y condiciones para la venta de dólares por parte de empresas. En sus distintas variantes, también se aplicaron cupos, impuestos y tipos de cambio múltiples.

CAPUTO ANUNCIÓ EL LEVANTAMIENTO DEL CEPO

El cepo fue implementado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en octubre de 2011, en un contexto de caída de reservas, alta demanda de dólares y creciente incertidumbre económica. En sus primeros años, se requería justificar ante la AFIP la capacidad para acceder al mercado oficial de cambios.

En diciembre de 2015, el presidente Mauricio Macri levantó temporalmente las restricciones, pero una nueva crisis cambiaria en 2018 llevó a su reintroducción. Durante el gobierno de Alberto Fernández, el esquema se profundizó con un cupo de USD 200 mensuales, el impuesto PAIS del 30% y un recargo del 35% a cuenta de Ganancias.

Con la llegada de Javier Milei al poder en diciembre de 2023, se inició una transición hacia una mayor libertad cambiaria. Este 11 de abril de 2025, el Banco Central anunció el levantamiento del cepo. Desde el lunes 14, el dólar podrá flotar entre $1.000 y $1.400, sin restricciones para personas ni empresas.

El final del cepo marca el cierre de un ciclo económico que dejó huellas en la dinámica de los mercados, en las decisiones empresariales y en el comportamiento financiero de la sociedad. A futuro, persistirán desafíos relacionados con la inflación, la estabilidad macroeconómica y la evolución de la confianza en el sistema cambiario.