Deuda

EDEMSA cobra pero no paga

Los usuarios pagan la tarifa de la luz al distribuidor. Pero ese dinero tiene destinos diversos que se “acumulan” en la misma boleta, como el pago al mayorista de la energía, a quien la genera y a quien la transporta, además de los impuestos

Es lo que, según detectó el Ente Regulador Eléctrico de Mendoza, ocurrió en Mendoza con EDEMSA. La empresa dejó de pagarle al mayorista de la electricidad, es decir su principal proveedor, a pesar de que recaudaba en tiempo y forma el aporte de los usuarios y tenía la tarifa que correspondía. Y, así, la recaudación, la deuda que se acumulaba y el destino de los fondos iban por caminos separados.

La recaudación aumentaba, pero la deuda con CAMMESA, el mayorista de la electricidad, crecía aún más. Y en paralelo se generaba un excedente que fue a parar a inversiones financieras, lejos del objeto social de la empresa. Ese mecanismo fue descripto en la auditoría que realizó el EPRE sobre la empresa distribuidora donde se analizaron los estados financieros, la prestación del servicio y hasta la forma de contratación que tiene la empresa. La auditoría fue lapidaria en el análisis, pero tenue en cuanto a las consecuencias.

El Gobierno obligó a dar de baja a los contratos “tóxicos” y que tenían como destinatarios empresas relacionadas a los propios accionistas y además se aplicaron multas por incumplimientos. Pero el principal dato que surgió es que EDEMSA tiene los recursos para pagarle a CAMMESA, pero los desvió a otro destino.

En la última década hubo tensiones y litigios cruzados entre las empresas eléctricas y los estados nacional y provincial. Desde el 2016 comenzaron a zanjarse los problemas con varios acuerdos que le dieron tarifa plena a las empresas y se limaron asperezas judiciales.

Pero en el caso de EDEMSA hubo problemas que continuaron, principalmente la deuda que acumulaba con CAMMESA. Se trata de una empresa manejada por el Estado nacional que funciona como mayorista de la electricidad en todo el país. Es decir es el que le “vende” la luz a las distribuidoras.

Según la auditoría, entre 2012 y 2018 EDEMSA nunca canceló la totalidad de la facturación de CAMMESA” y por eso fue considerado moroso crónico. CAMMESA le pidió informes a la provincia y allí se detonó la auditoría. Al 31 de diciembre del año pasado esa deuda era de $2.223 millones. Pero en febrero creció a $3.356 millones. La cuenta es enorme y equivalía a la recaudación de un año completo del Valor Agregado de Distribución de la empresa, es decir al dinero del que puede disponer. “Al 10 de julio de 2019 esa deuda alcanzó los $3.594 millones”, indica la auditoría.

En vez de pagar, la distribuidora usó los recursos para invertir en bonos, fondos de inversión y otros instrumentos financieros. Al menos $1.390 millones fueron a ese destino solo en 2018.

Fuente: MDZ ol