NO REPUNTA

El costo de construir volvió a subir y complica la rentabilidad del sector

El índice del Gran Buenos Aires reflejó presión en gastos generales y tarifas, con impacto directo en el costo de obra y señales de reconfiguración en la estructura del sector.

El Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró en febrero de 2026 un aumento mensual del 1,9%, impulsado principalmente por subas en gastos generales, mano de obra y materiales, en un contexto marcado por actualizaciones tarifarias y acuerdos salariales sectoriales.

El avance del indicador responde a incrementos de 1,5% en materiales, 1,6% en mano de obra y un más pronunciado 4,4% en gastos generales, consolidando a este último como el principal vector de presión sobre los costos de construcción.

En el frente laboral, la suba en mano de obra está directamente vinculada al acuerdo salarial firmado por la UOCRA, que introduce actualizaciones en las categorías laborales y el pago de una asignación no remunerativa extraordinaria, con impacto tanto en costos directos como indirectos. En detalle, la mano de obra asalariada aumentó 1,6%, mientras que los subcontratos de mano de obra avanzaron 1,8%, reflejando la estructura mixta del sector.

Por su parte, el capítulo de gastos generales evidencia una fuerte incidencia de factores regulatorios. La actualización de tarifas eléctricas, aprobada por el ENRE para Edenor y Edesur, junto con ajustes en los costos de agua y saneamiento definidos por la Secretaría de Obras Públicas, explican buena parte del incremento. Estos componentes, aunque indirectos, tienen un peso creciente en la ecuación económica de las obras.

 

En cuanto a los materiales, el comportamiento fue heterogéneo. Se destacaron subas en insumos clave como maderas (4,5%), metales como cobre, plomo y estaño (4,2%) y vidrios (4,0%), mientras que algunos rubros mostraron caídas, como ascensores (-1,6%), artefactos eléctricos (-1,5%) y mesadas de granito (-1,4%), reflejando una dinámica dispar en la cadena de suministros.

El análisis por ítems de obra refuerza esta tendencia: los mayores incrementos se observaron en otros trabajos y gastos (4,5%), movimiento de tierra (4,2%) y vidrios (4,0%), mientras que los menores avances —e incluso retrocesos— se dieron en pintura (1,0%), instalación de gas (0,6%) y ascensores (-1,6%).

A nivel estructural, el informe también destaca la diversidad en los modelos de construcción relevados, desde edificios multifamiliares en torre hasta viviendas unifamiliares, lo que permite capturar con mayor precisión la evolución del costo total de obra en distintos segmentos del mercado.