El dólar dentro de la banda: de cuánto podría ser el techo cambiario desde enero
A dos semanas del cierre del año, el Banco Central de la República Argentina anunció un cambio clave en el funcionamiento de las bandas cambiarias. Desde el 1° de enero de 2026, los límites del corredor del dólar comenzarán a ajustarse según la inflación, con un rezago de dos meses, dejando atrás el esquema de actualización fija del 1% mensual.
De acuerdo con un informe de la consultora Invecq , esta modificación llevaría el techo de la banda a alrededor de $1.564 hacia fines de enero, por encima de los $1.542 que surgirían si se mantenía el esquema anterior. El ajuste implicaría una suba cercana al 1,4% y marcaría el nivel a partir del cual el Central debería intervenir en el mercado si el dólar mayorista supera ese valor.
Los economistas valoraron la decisión como un paso necesario, aunque advirtieron que persisten desafíos estructurales. Entre ellos, señalaron la incógnita sobre la demanda de dólares para atesoramiento. Según sus proyecciones, si las compras privadas rondaran los USD 2.000 millones mensuales, las necesidades de financiamiento del próximo año podrían superar los USD 50.000 millones, considerando la cuenta corriente y el objetivo de recomponer reservas.
Las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado también permiten proyectar la evolución futura del corredor. Con una inflación estimada de 2,1% para diciembre, el techo de la banda podría ubicarse cerca de $1.597 en febrero y continuar subiendo de manera gradual en los meses siguientes, en línea con las previsiones inflacionarias de las consultoras y bancos.
El cambio de criterio se explica, en parte, porque el ajuste previo del 1% quedaba por debajo del avance de los precios. Con el nuevo esquema, las bandas se moverán según el IPC del INDEC , que en noviembre marcó 2,47%, ampliando tanto el piso como el techo del rango cambiario.
El presidente del Central, Santiago Bausili, afirmó que la medida aportó flexibilidad y ayudó a reducir la incertidumbre. En la misma línea, analistas del IERAL señalaron que el cambio respondió a una combinación de factores: la emisión de deuda reciente, la revisión pendiente del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y los resultados limitados en la acumulación de reservas.
Así, el esquema de bandas cambiarias, acordado con el FMI, seguirá funcionando como un ancla de volatilidad. El Banco Central mantendrá la obligación de intervenir si el dólar sale del rango, con el objetivo de evitar saltos bruscos y ordenar las expectativas del mercado en el inicio de 2026.