El maíz argentino rompió el techo histórico y liderará el mercado
En un hito sin precedentes para la agroindustria nacional, Argentina se consolidó como líder mundial en exportación de maíz durante el primer semestre del año, aprovechando una ventana de oportunidad estratégica ante el agotamiento de stocks en Estados Unidos y las demoras logísticas de Brasil.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los dos primeros meses de la campaña 2025/26 promediaron unas 5 millones de toneladas embarcadas mensualmente, un volumen nunca visto en la estadística agroindustrial. Este ritmo extraordinario desplazó a la soja, convirtiendo al maíz en el principal motor de divisas del país.
El contexto internacional resulta favorable: Estados Unidos ya comprometió el 87% de sus 83,8 millones de toneladas proyectadas para exportación, mientras Ucrania opera con escasos suministros y Brasil recién ingresará con su cosecha de safrinha a mediados de año.
En paralelo, el país representa hoy el 13% de la producción global de girasol, el share más alto del último lustro, con exportaciones de semilla en bruto que se acercan al millón de toneladas, aprovechando precios internacionales cercanos a los US$ 1.300 por tonelada de aceite.
A pesar de la fuerte presión de cosecha, el maíz argentino mantiene su tendencia alcista: su valor FOB subió más de US$ 15 por tonelada desde principios de año, reafirmando el protagonismo indiscutido del país en el mercado mundial de granos.