AGROEXPORTACIÓN

El maíz y el trigo consolidan a la Argentina en el podio mundial de commodities

Con 97,5 millones de toneladas despachadas, el país se ubicó como el tercer mayor proveedor del planeta. El polo portuario del Gran Rosario recuperó el primer puesto internacional y superó a los gigantes de Estados Unidos y Brasil.

La capacidad de recuperación y el músculo logístico del sector agroindustrial argentino volvieron a quedar demostrados en las estadísticas del comercio exterior. Según el último relevamiento estratégico de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Argentina se consolidó formalmente como el tercer mayor exportador agrícola mundial tras alcanzar un volumen total despachado de 97,5 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos.

Con esta marca, el país solo se ubica por detrás de Brasil (174,2 millones de toneladas) y de los Estados Unidos (170,6 millones de toneladas), superando con comodidad a potencias de la talla de Rusia, Canadá y Ucrania. El gran dinamismo de la campaña estuvo impulsado por las recientes medidas de desregulación y por un esquema previsible de reducción de retenciones al agro dictado por el Poder Ejecutivo, factores que inyectaron previsibilidad y competitividad a toda la cadena de valor.

El Gran Rosario recupera la corona logística del planeta

El pilar de este hito exportador radica en la infraestructura del denominado frente fluvial del Río Paraná. Tras los complejos años de la sequía histórica que habían relegado la actividad de las terminales santafesinas, el nodo portuario del Gran Rosario recuperó el primer puesto mundial como el mayor complejo agroexportador del planeta.

Con una extensión de 70 kilómetros de ribera que conectan 30 terminales portuarias (18 de ellas dedicadas exclusivamente al despacho de granos), la región procesó y embarcó 75,7 millones de toneladas. Esta cifra le permitió destronar al histórico distrito aduanero de Nueva Orleans (Luisiana, EE.UU.), que despachó 74,8 millones, y al gigante brasileño de Santos (San Pablo), que completó el podio con 60 millones. La zona concentra más de 52 millones de toneladas anuales de capacidad de molienda de oleaginosas, concentrando el 75% del procesamiento nacional.

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Trigo y maíz: los motores del desacople productivo

Si bien la soja continúa actuando como el complejo estrella de la balanza comercial —aportando por sí sola 40,9 millones de toneladas despachadas a través del Paraná y beneficiada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China—, la verdadera consolidación del podio mundial estuvo apuntalada por el rendimiento excepcional de los cereales tradicionales.

El impacto del maíz: El complejo del maíz aportó 22,8 millones de toneladas embarcadas desde las terminales santafesinas. Este volumen posicionó al Gran Rosario como el segundo puerto global en despachos del cereal (detrás de Nueva Orleans), superando de forma individual el volumen total exportado por naciones enteras como Ucrania.

El repunte del trigo: Por su parte, los despachos del complejo triguero aportaron 8,8 millones de toneladas, ubicando al nodo portuario en el segundo puesto internacional, solo por detrás del sistema norteamericano de Columbia-Snake.

La combinación de una excelente productividad en las hectáreas sembradas de maíz y trigo, sumada a la eficiencia industrial a gran escala para subproductos oleaginosos, le devolvieron al país su estatus de líder agroalimentario indiscutido. Estos tres cultivos unificados son los encargados de generar casi uno de cada tres dólares genuinos que ingresan al mercado único de cambios por exportaciones de bienes, aceitando la acumulación de reservas y sosteniendo la estabilidad económica del país.