La baja de tasas en Estados Unidos impulsa los bonos argentinos
Si no bastaba con el apoyo del Tesoro estadounidense y del propio Donald Trump, el Gobierno argentino recibió otra buena noticia desde Estados Unidos: la nueva reducción de tasas por parte de la Reserva Federal, que ahora pasaron al 4% anual. Esto aumenta el apetito de riesgo de los inversores en un momento ideal para los bonos argentinos.
No es menor que esta baja se produjera apenas tres días después de las elecciones legislativas en Argentina. La victoria del oficialismo fortaleció la confianza de los inversores, provocando subas en acciones y bonos en dólares, mientras el riesgo país se desploma y se acerca a los 600 puntos básicos.
El próximo año podría acelerarse la baja de tasas en Estados Unidos, un factor clave para que Argentina recupere crédito voluntario en los mercados internacionales. El acuerdo con el FMI prevé explícitamente que estas medidas buscan mejorar el financiamiento por parte de inversores privados.
Con la suba de los bonos, los títulos soberanos de corto plazo rinden por debajo del 10% anual, mientras que los bonos corporativos emitidos por empresas argentinas rinden entre 7,5% y 8%. Bancos como JP Morgan estiman que el riesgo país podría caer a 400 puntos básicos en el corto plazo.
Además, la reciente baja de tasas se suma a la reducción de rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años, lo que refuerza las expectativas de nuevas bajas de tasas gracias a la disminución de la inflación. Otros factores a favor de los activos argentinos son la acumulación de reservas internacionales, impulsada por el Banco Central, y la gran cosecha esperada para 2026, estimada en USD 6.000 millones más que la campaña actual, lo que ayudaría a consolidar la confianza de los inversores y mejorar la posición financiera del país.