La tasa de interés se mantiene alta pese a las medidas del Gobierno
En un contexto de alta volatilidad financiera y con la agenda electoral ganando protagonismo, las tasas de interés en Argentina continúan en niveles elevados, pese a las recientes medidas del Gobierno y del Banco Central (BCRA).
La última semana mostró un aumento de la oferta de dólares, y el tipo de cambio oficial pasó de $1.386 a $1.336, después de un rápido ajuste en julio. Además, el FMI aprobó un desembolso de US$2.000 millones, y el Ejecutivo vetó leyes de gasto público, mientras aplicaba medidas para frenar la presión cambiaria: subió encajes bancarios, bajó retenciones a exportaciones estratégicas e intervino en el mercado de futuros de dólar.
A pesar de estas acciones, la tasa real sigue alta y volátil. El desequilibrio se debe a que el tipo de cambio tiene bandas de control mientras que la tasa de interés no, lo que genera fluctuaciones por la oferta y demanda de liquidez. Además, las expectativas sobre devaluación y la necesidad de compensar la demanda de dólares influyen decisivamente en los rendimientos de los instrumentos en pesos.
En la práctica, los futuros de dólar y las Lecap muestran tasas implícitas que superan el techo proyectado de la banda cambiaria, señalando que el mercado duda de la sostenibilidad de la política actual. Lo mismo ocurre con los instrumentos indexados por CER, cuyos rendimientos reales están muy por encima de los promedios históricos.
El mercado anticipa una posible corrección cambiaria, impulsada por la intervención del BCRA en futuros y el alto nivel de atesoramiento de divisas por parte de particulares. Alcanzar un equilibrio dependerá del flujo de capitales, préstamos financieros e inversión, y de cómo evolucione la demanda de dólares tras las elecciones.