Los bancos proyectan un repunte del crédito y una baja de la mora en 2026
Los bancos coinciden en que la segunda mitad del año resultó especialmente compleja, con un aumento de la morosidad, menos liquidez y un clima de incertidumbre electoral que golpeó la actividad. Según plantearon directivos del sector en un encuentro empresarial reciente, ese combo derivó en un tercer trimestre difícil y con resultados negativos para buena parte del sistema.
Para el cierre del año, sin embargo, las entidades observan una leve recuperación. Señalan que la baja de tasas y la mejora de los bonos empiezan a descomprimir el panorama, aunque advierten que la mora tardará más tiempo en volver a niveles normales.
En el sector remarcan que el objetivo central es reactivar el crédito, aunque reconocen que persisten desafíos: existe capital disponible, pero la liquidez se volvió más ajustada, lo que condiciona el ritmo de expansión.
De cara al 2026, la expectativa es más optimista. Las entidades apuntan a que el sistema financiero vuelva a desempeñar un rol clave en el crecimiento, impulsado por sectores como energía, agro y minería, y respaldado por un clima político más estable. También destacaron la necesidad de desarrollar una curva de pesos a largo plazo para que las pymes accedan a financiamiento de inversión y no solo a capital de trabajo.
En paralelo, especialistas del mercado de capitales consideran que el año que viene podría marcar un punto de quiebre si se consolidan la estabilidad macro, el equilibrio fiscal y una mayor seguridad jurídica, condiciones que —afirman— permitirían que los ahorros privados vuelvan a canalizarse hacia la inversión local.