Pymes argentinas: exportaron un más, pero cayeron los precios por tonelada
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) argentinas cerraron 2024 con un aumento interanual en sus exportaciones del 17,3% en términos de dólares y del 25,1% en volumen. A pesar de estos incrementos, el precio promedio por tonelada experimentó una caída del 6,3% en comparación con el año anterior, lo que reflejó una disminución en los ingresos por unidad exportada.
Según los datos del Monitor de Exportación Pyme (MEP), elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las exportaciones de las pymes alcanzaron los u$s10.032 millones, representando un 12,5% del total nacional. En cuanto al volumen, las pymes exportaron 8,5 millones de toneladas, un aumento considerable frente a los 6,8 millones de toneladas exportadas en 2023.
A pesar del crecimiento en volumen, el precio promedio por tonelada se redujo a u$s1.186, lo que implica una disminución del 6,3% con respecto a 2023. Este descenso en el precio por tonelada afectó los ingresos globales, a pesar de la mayor cantidad de productos exportados.
Petróleo y combustibles, el rubro con mayor crecimiento
Entre los sectores exportadores, el rubro de Petróleo y combustibles fue el que más creció, con un incremento del 84% en volumen. En contraste, el rubro de Tabaco y derivados experimentó una fuerte caída del 36,3%. Sin embargo, el sector de Alimentos sin procesar continuó siendo el más relevante, representando casi la mitad de las exportaciones, con un 49,9% del total.
Este dato resalta una tendencia preocupante: aproximadamente la mitad de las exportaciones en dólares de las pymes fueron productos sin valor agregado. Según CAME, esto plantea un desafío para la economía nacional, ya que la falta de industrialización de productos a nivel local limita las oportunidades para generar mayores ingresos y empleo.
La necesidad de industrialización y diversificación
Desde CAME destacaron la importancia de avanzar hacia una mayor industrialización local de los productos exportados. La incorporación de valor agregado no solo podría incrementar los ingresos de las pymes, sino también fomentar la creación de empleo y mejorar la competitividad en los mercados internacionales.
Además, la diversificación de la oferta permitiría reducir la dependencia de las fluctuaciones en los precios de las materias primas, lo que contribuiría al desarrollo de una industria más sostenible y robusta en el país. Para las pymes argentinas, avanzar en estos aspectos es clave para garantizar su crecimiento a largo plazo y enfrentar los desafíos del mercado global.