MERCADO

Suben las consultas por créditos hipotecarios en Mendoza, pero faltan propiedades aptas para escriturar

La apertura del cepo cambiario y el regreso de los créditos impulsan el interés por comprar viviendas, aunque muchas no cumplen con los requisitos bancarios.

Tras la salida del cepo y la reactivación del crédito hipotecario, las inmobiliarias de Mendoza registran un fuerte aumento en las consultas para la compra de propiedades. Sin embargo, la falta de inmuebles en condiciones de ser escriturados con financiamiento bancario frena la posibilidad de concretar operaciones.

La estabilidad cambiaria generada por el nuevo esquema del dólar oficial, con una banda móvil entre $1.000 y $1.400, trajo mayor previsibilidad a quienes tienen dólares ahorrados y buscan invertirlos en ladrillos. A esto se suma la derogación de la Ley de Alquileres, que permite actualizar los contratos cada cuatro meses y hace más atractiva la rentabilidad del mercado.

Pese al nuevo escenario favorable, muchas propiedades aún no están en condiciones de ser adquiridas con crédito. El principal obstáculo es la falta de documentación técnica al día. Si bien algunos bancos solo exigen el plano de mensura, la mayoría también solicita el plano de arquitectura, un requisito que muchos inmuebles no cumplen.

 

Propiedades fuera del sistema

Para acceder a un crédito hipotecario, no solo se requiere demostrar ingresos suficientes, sino que la propiedad esté debidamente registrada. Sin el plano de arquitectura aprobado, los bancos no avanzan en el otorgamiento del préstamo. Este documento suele tardar alrededor de 45 días en gestionarse y su costo depende del tipo de proyecto y la superficie construida.

Desde el sector inmobiliario se alienta a los propietarios interesados en vender a regularizar sus inmuebles, ya que esto amplía las posibilidades de concretar una venta a través de financiamiento.

 

Qué buscan los compradores

Los inmuebles más demandados se encuentran en el rango de entre 80.000 y 140.000 dólares, valores que coinciden con los montos promedio de los créditos que se están ofreciendo. Antes del levantamiento del cepo, muchas operaciones quedaban truncas por la pérdida de valor al tener que convertir pesos a dólares mediante el mercado financiero, lo que encarecía notablemente la compra.