Una de cada diez industrias dejó de exportar en el primer semestre de 2025
El último informe del Monitor de Desempeño Industrial (MDI), elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), expuso una realidad preocupante para el sector manufacturero: durante el primer semestre de 2025, un 11,4% de las empresas industriales dejó de exportar. Entre las firmas que continuaron con operaciones externas, un 31% reportó una caída en sus ventas al exterior, mientras que solo un 15,2% logró aumentarlas.
El principal motivo señalado por el 57,8% de las compañías que abandonaron los mercados internacionales fue la pérdida de competitividad derivada del aumento de costos, mientras que un 31,3% responsabilizó a las políticas monetarias implementadas por el Gobierno, especialmente a la apreciación del peso argentino.
El relevamiento, realizado por el Centro de Estudios de la UIA (CEU) sobre un universo de 600 empresas industriales, también mostró resultados negativos en otros indicadores clave.
Ventas y producción en retroceso
En relación a las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), si bien en abril se observó un crecimiento interanual del 16,4% y en mayo del 14,7% respecto al mismo mes de 2024, en mayo de 2025 las ventas cayeron un 2%, marcando un retroceso mensual.
El mercado interno tampoco mostró signos de recuperación: solo un 24,9% de las empresas reportó aumentos en sus ventas locales, mientras que un 41,3% admitió una disminución de sus operaciones en el mercado doméstico.
Índice de difusión en terreno negativo
Otro dato preocupante fue el desempeño del índice de difusión, que mide la proporción de sectores con subas menos los que reportaron caídas. En esta medición, el resultado fue de -6,9%, por debajo del valor positivo que se había registrado en octubre de 2024, cuando se había insinuado una leve recuperación.
Las causas detrás de la caída exportadora
La apreciación del peso, las dificultades para acceder a financiamiento competitivo y el sostenido incremento de costos fueron los principales factores señalados por las firmas exportadoras como limitantes para su actividad. Además, la incertidumbre en la demanda externa también afectó los planes de expansión internacional de muchas pymes industriales.
En este contexto, la industria nacional enfrenta un escenario de baja actividad, menor rentabilidad y pérdida de mercados externos, lo que genera preocupación tanto en el sector privado como en los analistas económicos.