ACTIVIDAD REGIONAL

Viñateros advierten sobre la peor crisis en décadas y reclaman medidas urgentes

La Asociación de Viñateros de Mendoza alertó por la falta de rentabilidad y pidió un compromiso real para salvar la vitivinicultura.

La Asociación de Viñateros de Mendoza expresó su preocupación ante lo que califican como una de las peores crisis de las últimas décadas en la vitivinicultura provincial. Según el sector, los productores primarios atraviesan una situación crítica por el aumento sostenido de los costos frente al estancamiento del precio de la uva.

Los datos señalan que la energía y el riego subieron más del 100%, la mano de obra de cosecha un 115%, los fletes un 95% y los impuestos entre 50% y 250%. El cálculo de la entidad asegura que el Estado se queda con el 57,1% del excedente puro de una finca productiva, lo que genera un fuerte desequilibrio en la economía regional.

Desde la entidad remarcan que el mercado de la uva se encuentra “destruido” y que los valores de compra se imponen desde una posición dominante de las bodegas, más del 50% de las cuales no producen su propia materia prima. A esto se suma que los pagos se realizan a plazos extendidos, lo que provoca endeudamiento y paralización de tareas culturales.

En su comunicado, la Asociación también señaló la falta de control sobre la lobesia botrana, plaga que afectó de manera directa la producción y que, según el sector, generó daños económicos irreparables para los viñateros.

Los reclamos principales apuntan a una reducción de la presión impositiva, la implementación de herramientas de financiamiento, mejores condiciones de negociación y pago, y el establecimiento de reglas claras que permitan sostener la producción.

El impacto social también es parte de la advertencia. Según los datos, hay fincas abandonadas, pérdida de empleo rural, migración de jóvenes y una caída en la inversión para renovación de plantas, lo que compromete el trabajo de más de 100.000 trabajadores entre temporarios y permanentes.

La Asociación de Viñateros de Mendoza hizo un llamado a los gobiernos nacional, provincial y municipales, así como a toda la cadena vitivinícola, para alcanzar soluciones de fondo. Destacaron que sin productor primario no hay vino, y sin él se afecta no solo a la economía regional, sino también al turismo y a la identidad cultural de la provincia.