A 57 años de Yellow Submarine: el disco que los Beatles no querían hacer y terminó siendo un clásico
Este 17 de enero se cumple un nuevo aniversario del lanzamiento de Yellow Submarine, posiblemente el álbum más inusual y menos vendido de la discografía oficial de los Beatles. Editado en el Reino Unido en 1969, el disco surgió principalmente para cumplir con un contrato cinematográfico, en un momento en que la banda estaba plenamente enfocada en la grabación del "Álbum Blanco". Lo que comenzó como un proyecto al que John, Paul, George y Ringo le prestaban poca atención (llegando a utilizar canciones descartadas de sesiones anteriores para la banda sonora) terminó convirtiéndose en una pieza de culto que definió la estética psicodélica de finales de los años 60.
El LP se destaca por su estructura dividida: la cara A contiene apenas cuatro canciones inéditas y dos éxitos ya conocidos, mientras que la cara B está íntegramente ocupada por una suite orquestal compuesta y dirigida por el productor George Martin. Entre las curiosidades del disco aparecen "Hey Bulldog", grabada mientras la banda filmaba material promocional, y los dos aportes de George Harrison, "Only a Northern Song" e "It's All Too Much", que demostraban su crecimiento compositivo pese a las limitaciones impuestas por la dupla Lennon-McCartney. El resultado fue un álbum que, aunque fue tildado de "menor" por la crítica de la época, capturó la faceta más lúdica y experimental de los músicos de Liverpool.
A pesar de que inicialmente los Beatles detestaban la idea de la película animada y ni siquiera pusieron sus voces para los diálogos, al ver el resultado final quedaron maravillados por el trabajo visual de Heinz Edelmann. Con el paso de las décadas, Yellow Submarine trascendió su origen comercial para transformarse en un clásico infantil universal; su canción principal, cantada por la afable voz de Ringo Starr, sigue siendo la puerta de entrada para millones de niños al universo beatle. Hoy, a más de medio siglo de su aparición, el submarino amarillo sigue navegando como un símbolo inexpugnable de alegría, música y libertad creativa.