EFEMÉRIDES

Anya Taylor-Joy cumple 29 años: vida, carrera y 10 curiosidades que quizá no sabías

La actriz nacida en Miami, con raíces argentinas y españolas, se consolidó como uno de los talentos más versátiles de su generación. De "La bruja" a "Furiosa", ha dejado huella en cada papel.

Nacida en Miami el 16 de abril de 1996, Anya-Josephine Marie Taylor-Joy tiene una historia personal tan fascinante como sus personajes. Hija de madre anglo-española y padre argentino-escocés, vivió su primera infancia en Buenos Aires, antes de mudarse a Londres. Esta mezcla cultural la marcó profundamente: es bilingüe en inglés y español, y su identidad fluye entre acentos y tradiciones. Su infancia fue compleja, entre cambios, acoso escolar y una temprana pasión por el arte, especialmente el ballet.

 

Su carrera despegó en 2015 con The Witch, una película de terror que la colocó inmediatamente en el radar de Hollywood. Desde entonces, no ha dejado de crecer: Split, Emma, The Queen's Gambit y The Menu son solo algunas de las producciones que confirman su versatilidad. A los 24 años ya tenía un Globo de Oro, un SAG Award y una carrera internacional imparable. En 2024 la vimos en Furiosa y Dune: Parte Dos, y para 2026 se prepara para encarnar a Alia Atreides en Dune: Parte Tres.

Taylor-Joy es más que una actriz: es una figura de estilo, ícono generacional y una defensora de la diversidad cultural. Aunque vive entre Londres, Nueva York y a veces Argentina, no olvida sus raíces sudamericanas, y lo deja ver tanto en sus entrevistas como en su conexión emocional con el público hispanohablante. Hoy, al cumplir 29 años, se reafirma como una de las grandes intérpretes de su generación.

9 curiosidades que (quizá) no sabías sobre Anya Taylor-Joy

Se negó a aprender inglés por dos años
Cuando su familia se mudó de Buenos Aires a Londres, Anya estaba tan en desacuerdo que se negó a hablar inglés, con la esperanza de que volvieran a Argentina.

Su primer rechazo fue en un casting de Disney
Audicionó para ser la joven Maléfica, pero no fue seleccionada. “Lloré durante mucho tiempo”, contó en una entrevista.

Dejó la escuela a los 16 años por decisión propia
Escribió una carta a sus padres explicando que quería dedicarse por completo a la actuación.

Pensó que la estaban secuestrando cuando la descubrieron como modelo
Un coche la siguió por varias calles, y del susto salió corriendo. En realidad, era Sarah Doukas, la misma que descubrió a Kate Moss.

Su primer papel fue en la serie 'Atlantis'
Aunque pasó desapercibido, ese rol fue el comienzo de todo.

Disfrutó mucho filmar 'La bruja'
Pese a ser una cinta inquietante, para ella fue una experiencia divertida y llena de camaradería.

Sufrió bullying en el colegio
Se burlaban de sus ojos llamándolos “ojos de pescado”, algo que la marcó profundamente.

Su primer beso en pantalla fue con James McAvoy
En Split, tuvo que besar a McAvoy mientras interpretaba a un niño de 9 años... y con los ojos abiertos.

Aprendió ajedrez desde cero para 'Gambito de dama'
Gracias al coach Bruce Andolfini, acabó dominando el juego y disfrutando de cada partida.

Con apenas 29 años, Anya Taylor-Joy ha conseguido lo que muchos actores tardan décadas en alcanzar: reconocimiento global, versatilidad interpretativa y un lugar privilegiado en la industria del cine. Su talento, carisma y raíces multiculturales la convierten en una figura única del panorama actual, capaz de moverse con naturalidad entre el cine independiente y las superproducciones de Hollywood. A medida que suma nuevos proyectos, su proyección no hace más que consolidarse como una de las grandes actrices de su generación.