ENTREVISTA

Arrancó “Fuera de Campo”: cine argentino clásico y debate en Mendoza

El ciclo abrió con la proyección de "Los Tallos Amargos" y promete convertirse en un espacio de formación y reflexión sobre el cine. Es gratuito y organizado por estudiantes de tercer año de la ERCCV.

Con la sala Chalo Tulián del Espacio Cultural Julio Le Parc como escenario, este lunes 27 de mayo dio comienzo Fuera de Campo, un espacio de proyección y debate que abrió con un ciclo de cine clásico argentino. La propuesta, impulsada por estudiantes de tercer año de la carrera de cine junto al apoyo institucional de la UMaza, se presentó con la proyección de Los Tallos Amargos (1956), una joya del cine noir nacional dirigida por Fernando Ayala. La entrada es libre y gratuita, y el ciclo promete consolidarse como un espacio formativo y cultural.

Ciclo de cine “Fuera de campo”

La idea del ciclo vino desde la dirección de la escuela y de las profesoras Carina Piazza, Lucía Braceli y Gabriela Piro”, cuenta Tomás Leceta, uno de los organizadores. “Se acercaron a nosotros con la propuesta de crear un espacio donde se ponga en valor al cine nacional y se genere un lugar de debate, formación y reflexión. No solo ver películas: aprender a mirarlas con herramientas estéticas y analíticas, tanto como espectadores como realizadores”, agrega.

La decisión de comenzar con cine clásico argentino no fue casual. “Queríamos ver ese cine que muchas veces postergamos y también resaltar que hubo un momento en que, gracias al apoyo del Estado, se logró una producción de altísimo nivel. Hoy eso está en riesgo”, remarca Leceta. También subraya la dificultad de encontrar buenas copias: “Muchas películas solo pueden verse gracias al trabajo individual de personas como Fernando Martín Peña o de pequeños colectivos que luchan por su conservación. Es un síntoma de cómo el Estado ha abandonado su responsabilidad con la memoria audiovisual”.

Ciclo de cine “Fuera de campo”

Después de Los Tallos Amargos, el ciclo continuará con Más allá del olvido, y se proyectarán tres películas por mes. El objetivo es sostener este espacio en el tiempo. “Queremos que Fuera de Campo sea un lugar donde se pueda pensar el cine, encontrarnos con obras valiosas y entrenar una mirada crítica. En momentos en que se discute tanto el rol de la cultura, este tipo de espacios son más necesarios que nunca”, concluye Leceta.