MÚSICA

Cuarenta años de Gulp!: los orígenes salvajes de Los Redonditos de Ricota

Un disco hecho a pulmón, entre noches de Cemento y la obsesión por la independencia. A 40 años de su lanzamiento, Gulp! sigue siendo una de las piedras fundacionales del rock argentino.

El 22 de abril de 1985 no solo comenzaba el Juicio a las Juntas: también nacía, en las profundidades del under, uno de los discos más legendarios del rock argentino. Gulp!, el debut de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, fue mucho más que un primer álbum. Fue una declaración de principios, una obra hecha desde la autogestión, la desconfianza al mainstream y la necesidad urgente de decir algo distinto. A 40 años de su lanzamiento, su potencia y su misterio siguen intactos.

Loading...

Con una formación que incluía al Indio Solari, Skay Beilinson, Semilla Bucciarelli, Tito Fargo, el Piojo Ábalos y un jovencísimo Willy Crook en saxo, Gulp! fue grabado en los estudios de MIA con el apoyo de los Vitale, íconos de la independencia musical. El diseño artesanal de la tapa, hecho por Rocambole una por una con serigrafía, fue otra muestra de la obsesión del grupo por controlar cada aspecto de su propuesta artística.

 

El álbum incluía once temas y un track oculto, entre los que sobresalía “La bestia pop”, el primer gran hit ricotero. Pero también estaban “Barbazul versus el amor letal”, “El infierno está encantador esta noche” y “Superlógico”, única sobreviviente de los demos grabados en RCA. Cada canción parecía condensar un universo propio, entre el hedonismo, la crítica social velada y una lírica que rompía con todo lo que sonaba en las radios de entonces.

Antes de grabar, incluso rechazaron a Charly García como productor. El Indio, con su ya clásica desconfianza, prefería “mandarse cagadas pero aprender”. La decisión marcó un camino: Los Redondos serían siempre dueños de su destino. Presentaron el disco el 23 de agosto de ese mismo año en Cemento, tras una fallida reserva en el Teatro Astros. Fue la primera estación de un recorrido único, en el que la banda construyó una leyenda sin prensa, sin televisión y sin hits impuestos.