El fenómeno de China Zorrilla en Netflix: una historia que superó a Titanic y volvió a emocionar
El catálogo de Netflix sumó recientemente un título que caló hondo en la memoria afectiva de los espectadores locales. Se trata de Elsa y Fred, la comedia romántica dirigida por Marcos Carnevale que, a más de dos décadas de su paso por los cines, regresó para demostrar que las historias sobre segundas oportunidades no pierden vigencia. La trama presenta a Elsa, una mujer de una vitalidad arrolladora interpretada por la recordada China Zorrilla, y a Fred, un viudo metódico encarnado por el español Manuel Alexandre. La relación entre ambos vecinos se transformó en un fenómeno de reproducciones, validando el carisma de una actriz que, a sus 82 años, entregó uno de sus trabajos más luminosos.
La película esquiva los lugares comunes del melodrama y se centra en celebrar la vida cotidiana y los deseos que no mueren con los años. El relato encuentra su motor en el sueño de Elsa: recrear la mítica escena de La Dolce Vita en la Fontana di Trevi, un gesto que funciona como metáfora de la libertad en la etapa final de la vida. Junto a los protagonistas, un elenco de figuras de la talla de Federico Luppi, Blanca Portillo y Roberto Carnaghi aportó los matices necesarios para construir un universo donde el humor y la melancolía conviven de manera orgánica.
El arribo del film al streaming también permitió recordar anécdotas que marcaron su producción, como el hecho de que el título original iba a ser Anita y Marcello o su histórico desempeño en las salas de Puerto Rico, donde llegó a superar en recaudación a la mismísima Titanic. En una entrevista reciente, el propio Carnevale recordó el momento en que convenció a Zorrilla para el papel y le prometió que, por primera vez, ella sería "la chica de la película". Hoy, esa apuesta del director se tradujo en un éxito renovado que puso nuevamente a la gran actriz uruguaya en el centro de la escena.