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Kristen Stewart vuelve al cine de vampiros con "Flesh of the Gods", junto a Elizabeth Olsen y Oscar Isaac

La película se ambienta en Los Ángeles durante los años 80 y promete un mundo oscuro, glamuroso y sangriento. Aún sin fecha de estreno, ya se promociona en Cannes.

El cineasta Panos Cosmatos, aclamado por la lisérgica y sangrienta Mandy (2018), vuelve al ruedo con Flesh of the Gods, un thriller vampírico que ya se perfila como una de las apuestas más extravagantes y esperadas del género. Ambientada en el Los Ángeles de los años 80, la película reunirá a tres grandes nombres de la actuación contemporánea: Kristen Stewart, Oscar Isaac y Elizabeth Olsen. Con una estética cargada de glamour y oscuridad, la historia sigue a Raoul y Alex (Isaac y Stewart), una pareja que abandona cada noche su lujosa torre para sumergirse en las tentaciones de la vida nocturna angelina, hasta cruzarse con una figura enigmática que lo cambiará todo.

Esa figura es Nameless, una misteriosa mujer interpretada por Olsen, rodeada de una camarilla de hedonistas seductores y peligrosos. A partir de ese encuentro, la pareja será arrastrada a un universo surrealista de excesos, emociones intensas y violencia sobrenatural. El guion fue escrito por el propio Cosmatos junto a Andrew Kevin Walker, conocido por su trabajo en Seven y más recientemente en El asesino de David Fincher, lo que anticipa una combinación de atmósfera densa, ritmo inquietante y un subtexto oscuro. Todo indica que Flesh of the Gods retomará el tono perturbador y sensorial que hizo de Mandy una película de culto.

Producida por Hyperobject Industries y Mad Gene Media, la cinta ya forma parte del Marché du Film del Festival de Cannes 2025, donde busca asegurar su distribución internacional. Aunque todavía no hay una fecha exacta de estreno, se espera que llegue a los cines en algún momento de 2026. El rodaje aún no ha comenzado, pero los calendarios de sus protagonistas ya están ajustándose para lo que promete ser una de las películas más visualmente provocadoras de los próximos años. Además, marca el regreso de Kristen Stewart al cine de vampiros después de Crepúsculo, aunque esta vez desde una óptica mucho más adulta, violenta y experimental.