La primera película de Christopher Nolan que pocos recuerdan
Hablar de Christopher Nolan es hablar de uno de los directores más influyentes del cine contemporáneo. Sin embargo, antes de revolucionar la pantalla grande con títulos como Origen o Dunkerque, el británico dio sus primeros pasos con una producción independiente y de bajo presupuesto: Following (1998).
Con apenas 5.000 euros, rodada en blanco y negro y en formato de 16 mm, Following es un thriller de 69 minutos que sorprendió a la crítica por su ingenio y estilo narrativo. La historia sigue a un joven escritor en paro que, en busca de inspiración, comienza a seguir a desconocidos por las calles de Londres. Su rutina cambia cuando conoce a Cobb, un ladrón con una peculiar filosofía: hacer que sus víctimas se cuestionen por qué tenían lo que perdieron.
Fascinado, el joven se deja arrastrar por el estilo de vida de Cobb y comienza a imitarlo, dando inicio a una espiral de robos, transformaciones personales y dilemas morales. El film ya mostraba algunos de los rasgos distintivos de Nolan: juegos temporales, giros narrativos y reflexiones existenciales.
Following es una joya de culto que, aunque discreta, fue el primer paso en la carrera de un cineasta que luego cambiaría las reglas del cine moderno. Actualmente, está disponible en Amazon Prime Video y Movistar Plus+.