Los gustos y los colores: la divertida película francesa de Netflix
Para quienes están buscando una propuesta ligera y optimista en el streaming, el catálogo de Netflix esconde una comedia romántica de origen francés que resultó ideal para ver. Se trata de Los gustos y los colores, una película de 2018 dirigida por Myriam Aziza, que pasó un poco desapercibida en la plataforma, pero que se presenta como una opción entretenida para un día libre. El filme propone una mirada cómica y, a la vez, reflexiva sobre los prejuicios y las convenciones sociales, envuelta en una historia de enredos amorosos que obligan a su protagonista a replantearse su vida y sus deseos.
La trama gira en torno a Simone (Sarah Stern), una mujer que lucha por encontrar el coraje necesario para presentar a su novia ante su familia, de tendencia muy conservadora. Sin embargo, su plan se complica inesperadamente. Con la boda de su hermano a la vuelta de la esquina, la vida de Simone da un vuelco total cuando conoce a Wali, un atractivo chef de origen senegalés, de quien se enamora perdidamente. Atrapada de repente entre su pareja, Wali y la presión de su entorno familiar, Simone se ve obligada a definir sus sentimientos y su futuro, un dilema que la película explora con mucha chispa y dinamismo.
Si bien la producción tuvo un estreno directo en la plataforma y llamó la atención en Francia, en el resto de los territorios cayó en el olvido, quedando oculta en el extenso menú de Netflix. La película generó cierta controversia tras su lanzamiento: mientras que algunos la tildaron de ofensiva por caer en estereotipos, otros la defendieron, asegurando que usaba el humor y el romance para abordar temas profundos y de interés actual, como la sexualidad, la religión, la raza y los prejuicios. Los gustos y los colores se confirmó como una propuesta breve y muy dinámica, perfecta para quienes buscan un título que les despeje la mente y les asegure una sonrisa en el rostro.