Mi querida señorita: la apuesta de Netflix sobre la identidad que ya es tendencia
El pasado 1 de mayo, la plataforma Netflix sumó a su catálogo "Mi querida señorita", una película dirigida por Fernando González Molina que se posicionó rápidamente entre lo más visto. Producida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, la cinta presenta el debut actoral de Elisabeth Martínez, quien encarna a Adela, una mujer criada en un entorno conservador que desconoce su propia intersexualidad. El guion, escrito por Alana S. Portero, propone un viaje de autodescubrimiento que traslada a la protagonista de la quietud de Pamplona a la efervescencia de Madrid, donde la red de afectos resultará clave para revelar su verdadera identidad.
La trama se dispara cuando una serie de encuentros —con un sacerdote, un amigo de la infancia y una mujer llamada Isabel— provocan una reacción en cadena en la vida de Adela. El reparto de esta producción se completa con figuras reconocidas como Anna Castillo, Paco León, Manu Ríos y Lola Rodríguez, quienes acompañan este drama costumbrista que busca actualizar los dilemas de género y pertenencia. Esta versión se inspira libremente en el filme homónimo de 1972 de Jaime de Armiñán, obra que en su momento obtuvo una nominación al premio Oscar como mejor película extranjera.
La recepción de la crítica especializada fue, en términos generales, muy positiva, destacando el respeto por la obra original aunque con matices sobre su ejecución. Mientras que medios como Diario El Mundo calificaron la propuesta como una "actualización muy brillante", otros especialistas señalaron una tendencia a la sobreexplicación de los conflictos en comparación con la sutileza de la versión de los años setenta.