Robert De Niro conmueve con "Una función inesperada", una historia sobre paternidad, autismo y segundas oportunidades
En Una función inesperada, Robert De Niro se suma a Bobby Cannavale y Rose Byrne en una historia tan dolorosa como luminosa sobre los vínculos familiares y los errores bienintencionados. La película, dirigida por Tony Goldwyn, retrata a Max (Cannavale), un guionista frustrado que secuestra a su hijo autista y se embarca con él en un viaje por carretera para evitar que lo internen en un centro especializado. Esa decisión, tan impulsiva como desesperada, se convierte en el punto de partida de un recorrido emocional en el que el padre, el hijo y el abuelo (De Niro) deberán aprender a escucharse por primera vez.
Basada en las experiencias personales del guionista Tony Spiridakis, Una función inesperada no busca dar respuestas, sino visibilizar el desconcierto. El film nace de la charla TED que Spiridakis dio sobre la paternidad y el autismo, y de su proceso de aceptación: darse cuenta de que su hijo no tenía un problema, sino que simplemente era diferente. Esa revelación se traduce en una película honesta y empática que habla de cómo abrazar lo que no se puede cambiar, y cómo dejar de intentar "arreglar" a quienes amamos.
A través de un tono cálido que mezcla humor, drama y ternura, la película profundiza en una familia de hombres que no sabe cómo decir te quiero. De Niro interpreta a un padre que tampoco supo criar con empatía, y cuya distancia emocional aún pesa sobre Max. Entre silencios, tensiones y gestos torpes, Una función inesperada construye una historia generacional en la que nadie es perfecto, pero todos intentan sanar. Una película que habla de paternidad, sí, pero también de cómo el amor (a veces) necesita perderse en la ruta para volver a encontrarse.