MENOS ACIDEZ

Salsa ácida, nunca más

Aunque muchos recurren al azúcar para suavizar la acidez del tomate, los expertos recomiendan otros métodos más efectivos y saludables.

Una buena salsa de tomate puede ser la base perfecta para diversos platillos, como guisos; pizzas; pastas. entre otros. Pero hay algo que muchas veces arruina el resultado final: la acidez natural. Si bien muchos optan por el clásico truco de agregar azúcar, los expertos advierten que no es la mejor solución.

El azúcar no elimina la acidez, simplemente la disimula. Además, sumar azúcar de forma innecesaria puede alterar el perfil nutricional del plato. Según expertos en la cocina, como Karlos Arguiñano, lo ideal no es camuflar el sabor, sino neutralizarlo.

salsa de tomate

Uno de los recursos más eficaces es el bicarbonato de sodio. Una pizca durante la cocción basta para hacer que la salsa deje de ser agresiva para el paladar. La efervescencia que se produce al añadirlo es la señal de que el ácido está siendo neutralizado. Hay que tener en cuenta que se debe medir la cantidad para que no se imponga sobre el resto de los sabores.

Otra opción más natural es agregar zanahoria rallada. La chef Pepa Muñoz recomienda este truco por dos razones: aporta dulzor sin necesidad de agregar azúcar y suma textura y nutrientes.

El equilibrio está en los detalles, y una salsa bien lograda puede transformar una comida simple en algo memorable.