Tras años de lucha, con el apoyo de Scorsese y Tarantino, salvaron el último cine asociativo de París
Una agrupación de cinéfilos anunció el miércoles la compra del último cine asociativo independiente de París, tras años de movilización y con el apoyo de grandes nombres de la industria, como Martin Scorsese y Quentin Tarantino.
El cine La Clef, fundado en 1973, es uno de los pocos espacios culturales alternativos que sobrevivieron a la especulación inmobiliaria en el Barrio Latino, una histórica zona de París que se ha vuelto acomodada. Después de su cierre en 2018, artistas, cinéfilos, asociaciones de defensa de la cultura y vecinos del barrio ocuparon el edificio.
Así comenzó una movilización de seis años para salvar este cine emblemático, con el respaldo de grandes figuras de la industria cinematográfica, como Martin Scorsese. "La Clef tiene que seguir siendo un cine. El edificio debe ser salvado, y los proyectores deben seguir funcionando, y punto", escribió el director y productor estadounidense en una carta en abril del año pasado.
Cineastas franceses como Céline Sciamma ("Retrato de una mujer en llamas") y Leos Carax ("Los Amantes del Pont Neuf") formaron parte de los 5.000 donantes que recaudaron 400.000 euros (420.000 dólares) en una campaña de financiación participativa.
Además, la asociación recibió contribuciones de siete mecenas, incluyendo a Quentin Tarantino y Sandrine Dumas.
El colectivo "La Clef Revival" logró recaudar 2,7 millones de euros (aproximadamente 2,9 millones de dólares) y anunció el miércoles la compra del edificio. La Clef estará abierto del 27 al 31 de junio, antes de cerrar por reformas durante al menos un año.