Una de las películas más crudas del cine argentino vuelve a conmover en Netflix
Basada en hechos reales, El patrón, radiografía de un crimen es una de esas películas argentinas que no se olvidan fácilmente. Dirigida por Sebastián Schindel y protagonizada por Joaquín Furriel, la historia narra la dura vida de Hermógenes Saldivar, un peón rural analfabeto que llega a Buenos Aires buscando trabajo, y termina atrapado en una red de explotación brutal dentro de una carnicería. El filme, que fue estrenado originalmente en 2013, vuelve a estar disponible en Netflix y despierta nuevamente el interés del público por su retrato crudo de las desigualdades sociales.
Hermógenes es sometido a condiciones laborales inhumanas por parte de su empleador, interpretado por Luis Ziembrowski, en un clima opresivo donde la violencia física y emocional se entrelaza con la indiferencia institucional. La película está inspirada en casos defendidos por el abogado Elías Neuman, quien representó a trabajadores que, empujados por el abuso sistemático, cometieron actos desesperados. El resultado es un drama social tan estremecedor como necesario, que deja al espectador reflexionando sobre realidades muchas veces invisibilizadas.
Joaquín Furriel brilla en uno de los papeles más exigentes de su carrera, con una actuación contenida pero profundamente conmovedora. Su interpretación le valió premios y reconocimientos, y lo confirmó como uno de los actores más sólidos del cine nacional. El reparto se completa con notables actuaciones de Luis Ziembrowski, Guillermo Pfening y Mónica Lairana, que aportan densidad a una historia dura, incómoda, pero indispensable.
Por qué verla
El patrón se destaca por su potencia narrativa y su compromiso social. No es una ficción más: es una denuncia que atraviesa el cine para exponer las injusticias estructurales. Para quienes buscan algo más que solo entretenimiento, esta película ofrece una experiencia visceral y reveladora, que interpela tanto como emociona.