AGOSTO SANMARTINIANO

Así se vivió la gran peña por el Día del Padre mendocino en la plaza Independencia

Más de 10 mil personas participaron de la peña folclórica organizada por la Ciudad de Mendoza. Hubo música, danzas, gastronomía típica y un cálido homenaje a los padres en el cierre del mes dedicado a San Martín.

Este domingo 24 de agosto, la plaza Independencia se convirtió en el epicentro de una gran fiesta popular. En el marco del cierre del Agosto Sanmartiniano, la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza organizó una peña folclórica para conmemorar el Día del Padre mendocino, con una convocatoria que superó las 10 mil personas entre vecinos, turistas y familias enteras.

Desde el mediodía y hasta pasadas las seis de la tarde, el público disfrutó de un ambiente festivo en el que se combinaron la música, la danza, la gastronomía regional y el homenaje a los papás. El intendente Ulpiano Suarez participó junto a su familia, bailó chacareras y compartió la jornada con los vecinos. “Agosto es un mes muy especial para Mendoza. San Martín nos une y nos inspira. Hoy quisimos homenajear su legado y también a los padres mendocinos, que son ejemplo de esfuerzo y amor. Me alegra ver la plaza llena de familias disfrutando de lo nuestro”, expresó.

Música, danza y tradición

El escenario se llenó de identidad y cultura popular. La apertura estuvo a cargo de la Banda de la Policía de Mendoza, dirigida por el subcomisario Mauricio Zalazar, y de la Orquesta Municipal, con Mario Galván al frente. También participaron los ballets municipales y alumnos de la Escuela de Danzas, que desplegaron coreografías de chacareras, escondidos y zambas.

A lo largo de la tarde se presentaron artistas locales como Juan Matías Arnulphi, Lucía Ocampo, Los Cumpas, Tardecitas de Folklore, La Profecía Folk y, como cierre estelar, Los Chimeno, quienes hicieron cantar y bailar a toda la plaza.

La gastronomía también tuvo un lugar central con la presencia de foodtrucks que ofrecieron choripanes, carnes ahumadas, pasteles de cordero, choclo, hamburguesas y las tradicionales sopaipillas, que se transformaron en el infaltable acompañamiento de la tarde.