Crisis en las farmacias: falta de profesionales y caída de estudiantes en la provincia
El sector farmacéutico en Mendoza enfrenta desde hace años una profunda crisis por la escasez de profesionales capacitados. Esta situación se agrava debido a la baja cantidad de egresados en Farmacia, una carrera que solo se dicta en instituciones privadas y con costos elevados que dificultan el acceso de nuevos alumnos.
Actualmente, la única facultad que ofrece la carrera en la provincia cobra cuotas mensuales que superan los $230.000, un monto que muchos estudiantes no pueden afrontar sin combinar estudios y trabajo. Esta barrera económica limita la formación de futuros profesionales y afecta directamente la disponibilidad de farmacéuticos en el mercado laboral local.
La escasez de profesionales es tan notable que las grandes cadenas de farmacias recurren a la competencia o incluso a otras provincias para captar talento, ofreciendo mejores salarios y beneficios como viáticos, alojamiento y vacaciones extendidas para atraerlos.
Esta problemática no es exclusiva de Mendoza, sino que responde a una tendencia nacional que refleja un menor interés en la carrera farmacéutica. Aunque la salida laboral es rápida, la necesidad actual es mayor y el número de estudiantes que optan por esta profesión es reducido en comparación con otras carreras de nivel superior.
El sueldo básico para un farmacéutico director técnico que comienza en julio de 2025 ronda los $2.784.684, mientras que un profesional adscripto percibe alrededor de $2.292.419, cifras que no alcanzan a compensar la baja cantidad de profesionales disponibles.
Por otra parte, cada año disminuye la cantidad de ingresantes y egresados en la carrera de Farmacia. La carrera es tan exigente como otras como Medicina o Derecho, pero carece de opciones gratuitas en la provincia, lo que reduce su atractivo.
El rol del farmacéutico es clave para la sociedad, ya que abarca desde la atención directa al paciente hasta la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos. Además, los futuros estudiantes deben contar con sólidos conocimientos en química y matemáticas, materias en las que muchos aspirantes presentan dificultades, lo que los obliga a esforzarse más para alcanzar los niveles requeridos.
Ante este escenario, tanto las autoridades académicas como el Colegio Farmacéutico y la Cámara de Farmacias trabajan en estrategias para captar estudiantes desde el nivel medio y facilitar su continuidad, incluyendo la entrega de becas y apoyos económicos para ayudar a finalizar la carrera.
Actualmente, muchos jóvenes prefieren optar por carreras terciarias o públicas, lo que impacta aún más en la elección de estudiar Farmacia en Mendoza, sumando un nuevo desafío para el sector farmacéutico provincial.