El festival "Música Clásica por los Caminos del Vino" cruzó a Chile por primera vez
El festival Música Clásica por los Caminos del Vino celebró un hito importante en su historia al cumplir 25 años de su creación. En esta edición, el evento tuvo un marcado carácter internacional al volver a San Juan y San Luis (Argentina) y, por primera vez, cruzó la cordillera de los Andes para presentarse en Chile.
El último sábado 19 de abril, el festival se realizó en el salón de la Universidad Andrés Bello en Casablanca, un valle chileno reconocido mundialmente por su producción de vinos. Este lugar, enclavado entre la cordillera de la costa y el Océano Pacífico, es parte de la red de las Capitales mundiales del vino. Un escenario único que sirvió como punto de encuentro cultural entre Argentina y Chile.
En esta ocasión, se presentó el conjunto Nautas, compuesto por Griselda López Zalba (canto), Raniro Albino (arpa) y Jennifer Diethelm Valdez (canto), quienes brindaron un recital que encantó a los asistentes. La velada contó con la presencia de Diego Gareca, subsecretario de Cultura del Gobierno de Mendoza, el alcalde de Casablanca, Rodrigo Martínez, y otros funcionarios, así como un público local entusiasta.
Durante el evento, Gareca destacó la importancia de esta edición del festival en Casablanca, subrayando el estrechamiento de lazos culturales entre ambas regiones. "Este festival es un ejemplo perfecto de cómo el vino, la cultura y el turismo pueden ser herramientas poderosas de hermanamiento. Esperamos que este sea solo el comienzo de muchas más actividades culturales conjuntas entre Mendoza y Casablanca", expresó el subsecretario.
Por su parte, el alcalde Rodrigo Martínez resaltó la proximidad de dos de las 12 Capitales del Vino del Mundo y destacó la complementariedad de ambos territorios. "No somos competencia, sino que debemos trabajar juntos. Ustedes producen excelentes tintos, y nosotros nos especializamos en blancos. Este tipo de intercambios culturales son fundamentales", indicó Martínez.
El evento culminó con una ovación de pie por parte del público presente, marcando el éxito de esta primera edición internacional y abriendo las puertas para futuras colaboraciones entre Mendoza y Casablanca. Un claro ejemplo de cómo la música, el vino y la cultura pueden unir a dos países hermanos en una celebración conjunta.