La misteriosa laguna de Tunuyán que solo aparece pocas semanas en el año
En lo profundo de la cordillera mendocina, en el departamento de Tunuyán y muy cerca del Manzano Histórico, se produce un fenómeno natural efímero y hermoso: aparece una laguna cristalina que solo existe durante algunas semanas. Este espejo de agua mágico en el Cajón de Arenales, que suele verse entre enero y febrero, desaparece sin dejar rastro con la llegada del otoño, convirtiéndose en un espectáculo cíclico y fugaz muy oportuno para el turismo interno.
La laguna es un cuerpo de agua estacional cuya existencia depende completamente del deshielo invernal. Se forma con el agua proveniente del derretimiento de la nieve acumulada en las altas cumbres del Cordón del Portillo. Su desaparición, generalmente a partir de marzo, se debe a un doble proceso: el cese del aporte principal de deshielo y el drenaje natural del agua a través de las rocas porosas del terreno montañoso. Si el invierno fue poco nevoso, la laguna puede no formarse o secarse más rápidamente.
Ubicado a solo 11 km del Manzano Histórico, este imponente valle de paredes rocosas es la zona de escalada más grande del país y una aventura gratuita de exigencia media. El paisaje árido, con cerros de más de 4000 metros, arbustos y un silencio sobrecogedor, en conjunto con esta laguna, se transforma en un destino obligatorio para los mendocinos y turistas fanáticos de la montaña.