La motosierra fiscal y cómo la caída de salarios nacionales afecta también a Mendoza
El ajuste del gasto público sigue marcando la agenda económica del país y Mendoza no es la excepción. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), durante el mandato de Javier Milei (diciembre de 2023 a enero de 2026), el gasto salarial del sector público nacional no financiero se redujo US$10.700 millones, con una caída del salario real de 62,5% de esa cifra y una reducción de la planta de personal del 37,5%.
En pesos constantes, la disminución acumulada alcanzó $11,6 billones, mientras que en dólares corrientes representó US$10.700 millones. De ese total, la contracción de la planta de personal significó US$4.000 millones y la baja de salarios reales US$6.700 millones.
Impacto en Mendoza
Mientras que los salarios públicos nacionales registran una pérdida real de 9,7% entre 2024 y 2025 y una caída del 27% desde diciembre de 2023, los sueldos de los empleados provinciales de Mendoza mostraron una recuperación gradual hasta agosto de 2025. No obstante, los expertos advierten que la capacidad de ajuste sobre los salarios locales es limitada, ya que el margen para reducir la masa salarial provincial es menor que el del sector nacional.
El informe subraya que, acumulando la pérdida de poder adquisitivo desde noviembre de 2023, un empleado público nacional perdió el equivalente a siete salarios de ese mes, lo que marca la magnitud de la contracción en términos reales.
Contexto fiscal y perspectivas
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobará en los próximos días el ejercicio 2025 dentro del acuerdo de Facilidades Extendidas, que establece como objetivo mantener un déficit fiscal de 1,3% del PBI para 2026. El Gobierno pudo mostrar un déficit de 1,4% del PBI en 2025, menor al 1,8% de 2024, pero los primeros datos de recaudación impositiva muestran que mantener este rumbo podría requerir continuar con ajustes en el gasto público.
Para Mendoza, esto implica que cualquier intento de alcanzar el superávit fiscal primario mediante la reducción de salarios provinciales será políticamente delicado, mientras que se evalúa la recuperación vía recaudación, consumo o retenciones a las exportaciones como mecanismos alternativos.