RECORTE ESTATAL

Preocupación en el INTA local por nuevos recortes y posible fusión con el INTI

El Gobierno nacional impulsa una reorganización que podría integrar al INTA con otros organismos, mientras avanzan recortes de personal y se redefine el rol del Consejo Directivo.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa una etapa de incertidumbre en Mendoza ante los planes del Ministerio de Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger. El funcionario impulsa una ambiciosa reestructuración que incluye la posible fusión del INTA con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), organismos con misiones y perfiles técnicos muy distintos.

En este contexto, el INTA ya comenzó un proceso de ajuste. En Mendoza, la planta de personal se redujo cerca del 5% durante el primer trimestre de 2025, principalmente a través de un plan de retiros voluntarios. A nivel nacional, la reducción alcanza al 15%, con estaciones como La Consulta y San Juan superando el 20% de bajas. Además, muchos cargos vacantes por jubilaciones o renuncias no han sido cubiertos.

Un nuevo organigrama en marcha

La actual conducción del INTA, bajo la presidencia de Nicolás Bronzovich, impulsa una reestructuración interna que prevé la transformación de varias áreas clave —como Recursos Humanos y Sistemas— en coordinaciones. Este rediseño es interpretado como un paso previo a una reorganización más amplia que incluiría cambios en la estructura administrativa y funcional del organismo.

En paralelo, se evalúa avanzar con una nueva ronda de retiros anticipados, dirigidos tanto a personal técnico como administrativo. También se encuentra en análisis un posible ajuste en la superficie que ocupan algunas estaciones experimentales de Mendoza, aunque por el momento esa medida se mantiene en pausa.

Un Consejo Directivo con más peso

Uno de los puntos que genera mayor inquietud dentro del organismo es la intención del Gobierno de ampliar el rol operativo del Consejo Directivo del INTA, cuerpo integrado por representantes del Estado, universidades y cámaras del sector productivo. Esto podría alterar el tradicional enfoque técnico con el que el instituto ha funcionado históricamente, afectando la planificación y continuidad de algunos programas estratégicos.

Limitaciones presupuestarias y apoyo privado

Al igual que otros entes estatales, el INTA funciona bajo una prórroga del presupuesto 2023, lo que limita la capacidad de inversión y obliga a priorizar el mantenimiento operativo. En este contexto, el financiamiento de proyectos de investigación —núcleo central de la tarea del INTA— depende en gran medida de convenios con el sector privado. En la región Cuyo, más del 45% de los fondos para proyectos provienen de acuerdos con asociaciones de productores o empresas, una dinámica que se volvió esencial.

Patrimonio científico y continuidad

A pesar de la coyuntura, el INTA sigue cumpliendo funciones clave como la conservación del patrimonio genético agropecuario. En Mendoza, la institución resguarda la mayor colección ampelográfica de vid del Hemisferio Sur, mientras que en San Juan mantiene una destacada colección de olivo. Estos recursos son fundamentales para preservar la diversidad varietal y sostener la innovación en el agro, más allá de los cambios políticos o administrativos.