Stephen Barclay

Reino Unido afirma que la economía española se resentirá si hay un Brexit duro

El ministro británico para el Brexit, Stephen Barclay, se mostró convencido de que la economía española se resentirá si finalmente el Reino Unido abandona la Unión Europea sin acuerdo.

El ministro británico para el Brexit, Stephen Barclay, se mostró convencido de que la economía española se resentirá si finalmente el Reino Unido abandona la Unión Europea sin acuerdo.

"Si no hay un acuerdo con la UE, la economía española acusaría el impacto", dijo Barclay este 19 de septiembre en un desayuno informativo organizado por la agencia Europa Press en Madrid.

En su intervención, Barclay dijo estar "sorprendido" por el hecho de que la Comisión Europea diga que los Estados miembros están preparados para afrontar una salida sin acuerdo.

Pese a las palabras de Bruselas, el ministro británico puso en duda que las pequeñas y medianas empresas de los socios comunitarios estén preparadas para afrontar el choque.

"Dudo que las pequeñas y medianas empresas españolas lo estén", aseguró.

Barclay explicó que un Brexit duro provocará un aumento de los controles aduaneros, lo que perjudicará las exportaciones de productos perecederos como la fruta y verdura desde España.

Además, el ministro subrayó que los productos españoles perderán sus protecciones arancelarias e hizo referencia a una posible reducción del número de turistas británicos que cada año visitan España.

Actualmente, España es el país con más residentes británicos (cerca de 400.000) y su primer destino turístico.

Por su parte, el Reino Unido es el tercer mercado para los productos españoles (detrás de Francia y Alemania).

En su visita a Madrid, Barclay recordó que el actual primer ministro británico, Boris Johnson, tiene una firme voluntad de ejecutar el Brexit el próximo 31 de octubre haya acuerdo o no.

No obstante, Barclay insistió en que la voluntad de Londres es alcanzar un acuerdo con la Unión Europea, aunque la parte británica sigue sin estar dispuesta a aceptar el establecimiento de un "backstop" entre Irlanda y el Reino Unido.