Tres muertos en las protestas contra el gobierno de Iván Duque
Según Carlos Holmes Trujillo, el nuevo ministro de Defensa, las fuerzas del orden garantizaron la seguridad de 253.000 colombianos, que habrían participado en 622 actividades.
Las tres víctimas mortales se produjeron en los disturbios en el Valle del Cauca en cuya capital, Cali, se decretó toque de queda y se vivió una noche cargada de tensión, con enfrentamientos a tiro limpio entre policías y bandas de criminales.
Colombia despertó sorprendida por el alcance de una jornada histórica que mezcló movilizaciones masivas y un cacerolazo nocturno de varias horas como cierre de la protesta. El descontento nacional se prolongó durante la noche, en la que no solo se expresaron los asuntos pendientes de cada uno con el gobierno, sino también la vergüenza nacional por los disturbios ocurridos en la Plaza de Bolívar, provocados por radicales e infiltrados que buscaban un estallido con su violencia.
Así lo describió la alcaldesa electa de la capital, Claudia López: "Cacerolazo de las mayorías ciudadanas que encuentran nuevamente un camino creativo para que las minorías que no las representan no opaquen sus manifestaciones pacíficas y aspiraciones legítimas".