Impactantes detalles de la autopsia del niño que murió en un contenedor de cereales
La víctima, identificada como Joaquín Caldentey Mentasti, ingresó al silo con intenciones de jugar. Mientras empleados del lugar iniciaban el llenado del depósito de cereales, notaron su presencia y, en medio de la desesperación, lograron rescatarlo junto con sus padres, quienes estaban en el predio.
A pesar de los esfuerzos por trasladarlo de urgencia al hospital municipal de Chillar, Joaquín falleció durante el camino debido a las graves lesiones sufridas.
Causas del deceso
La autopsia realizada en el Hospital "Eva Perón" confirmó que el niño murió por un edema cerebral, asfixia mecánica y asfixia por aspiración. Las pericias revelaron que habría sido succionado por la boquilla de descarga del silo, quedando atrapado bajo el cargamento de cereales que lo asfixió.
Investigación en curso
El caso, caratulado como "averiguación de causales de muerte", es investigado por la Policía de Seguridad Rural y la UFI N° 2 del Departamento Judicial de Azul, a cargo del fiscal David Carballo. De acuerdo a los investigadores, Joaquín habría sido succionado por la boquilla de descarga. Debido a eso, el cargamento lo terminó aplastando y asfixiando.
Una comunidad conmocionada tras la tragedia
El trágico suceso tuvo lugar en el establecimiento rural "San Gervasio", en el cuartel XI de Benito Juárez. Los restos de Joaquín fueron trasladados al Cementerio Municipal de Azul, dejando una profunda tristeza en la localidad.