TRAGEDIA EN BUENOS AIRES

Masacre de Villa Crespo: el psiquiatra confirmó que la madre debía ser internada pero se negó

La mujer que terminó con la vida de sus dos hijos y su esposo antes de quitarse la propia estaba bajo tratamiento psiquiátrico. Su médico tratante señaló que se había contemplado su internación, pero no se concretó por la negativa de la paciente.

A pocos días del trágico hecho ocurrido en el barrio porteño de Villa Crespo, donde Laura Leguizamón, de 43 años, fue hallada sin vida junto a los cuerpos de su esposo y sus dos hijos, la causa judicial incorporó una declaración clave. Su psiquiatra confirmó que la paciente estaba en tratamiento y que en más de una oportunidad se había considerado su internación psiquiátrica.

El profesional — cuya identidad permanece reservada por respeto a la confidencialidad médica — señaló que existieron intentos previos de internación en el Hospital Italiano, pero que no se avanzó debido a la resistencia expresa de la paciente. Esta negativa impidió, según detalló, activar los protocolos necesarios para una internación involuntaria, a pesar del deterioro que evidenciaba su estado de salud mental.

El desarrollo del caso: qué se sabe hasta ahora

El hecho salió a la luz cuando la empleada doméstica que trabajaba en el domicilio de la familia encontró los cuerpos. Según informaron fuentes policiales y judiciales, Laura habría atacado con un arma blanca a su esposo, Adrián Seltzer, y a sus hijos, y luego se habría quitado la vida acostándose junto al cuerpo de su pareja.

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En el lugar se halló una carta escrita por la propia Leguizamón, en la que expresaba: “Íbamos a la calle”, en aparente referencia a una situación económica apremiante. Esta frase, ahora parte del expediente judicial, abre una nueva línea investigativa: la presión económica como uno de los factores desencadenantes del episodio.

“Era una familia de clase media, no vivían con lujos. Mandaban a sus hijos a un buen colegio, pero no eran millonarios. Vivían en Villa Crespo, no en Puerto Madero”, señaló la periodista Mercedes Ninci, quien sigue el caso de cerca. “Ella mostraba signos de disconformidad con su vida familiar en redes sociales, pero nadie interpretó que pudiera escalar a esto”, agregó.

Internaciones previas y un tratamiento que no alcanzó

Según trascendió, Laura Leguizamón tenía antecedentes de al menos dos internaciones psiquiátricas anteriores. En esta oportunidad, y pese a que su equipo tratante advirtió un agravamiento de su cuadro, no se logró su hospitalización, lo que plantea dudas sobre la efectividad de los mecanismos de intervención ante este tipo de casos.

La psicóloga clínica Carolina Sorondo, explicó que “Es un caso de una naturaleza claramente violenta, horrorosa e injusta. Estamos hablando de primeras hipótesis. Porque durante el día de ayer ustedes vieron que había distintas informaciones. Se decía que era el hombre el que había realizado la acción. Bueno, ahora es la mujer. Esto se llama felicidio-suicidio. La primera hipótesis es que sería un brote psicótico breve, reactivo y de corta duración”. A su vez, remarcó: "esta mujer estaba haciendo un tratamiento psiquiátrico y que lo había abandonado. Por lo cual, el hecho de abandonar el tratamiento psiquiátrico, o sea, la medicación, pudo haber hecho que entre en lo que se llama un fenómeno psiquiátrico excitatorio y alucinatorio. Y en ese caso, es donde realizó la acción”.

La investigación judicial apunta ahora a determinar si hubo negligencia médica o institucional, o si se cumplieron todos los pasos legales en relación con la posibilidad de una internación involuntaria. También se analiza el rol del entorno familiar y social, para reconstruir los días previos al hecho y evaluar si hubo signos de alarma no detectados.