Rechazaron la libertad de un empleado público acusado de dispararle a sus vecinos
A fines de 2024, los residentes del barrio Unimev, en Guaymallén, Mendoza, vivieron momentos de tensión tras una serie de ataques con balines de aire comprimido que dejaron a dos personas heridas. Los disparos fueron realizados desde un departamento en el complejo habitacional, generando una ola de preocupación entre los vecinos.
Las víctimas, un hombre y una mujer, fueron alcanzadas por los proyectiles disparados desde la torre A5, en el mismo barrio. Tras una investigación exhaustiva, la Policía Científica logró rastrear el origen de los disparos, descubriendo que el autor de los ataques era un hombre de 42 años: Matías Horacio Boetto Indragoli, un empleado del Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza, que trabajaba en el área de Recursos Humanos y se encontraba con licencia psiquiátrica al momento de los hechos.
Boetto Indragoli fue detenido el 10 de enero tras un allanamiento en su departamento. Aunque el acusado solicitó acceder a una probation —lo que habría significado su liberación a cambio de cumplir con ciertas condiciones— el juez Leonardo Camacho rechazó la solicitud, al igual que un acuerdo propuesto por la defensa y el fiscal Correccional, Gustavo Stroppiana.
El juez ordenó que el acusado continuara detenido y, además, dispuso que el Servicio Penitenciario le proporcionara los medicamentos necesarios para su tratamiento psiquiátrico.
Boetto Indragoli enfrenta cargos por lesiones leves agravadas por alevosía, en tres hechos: dos consumados y uno en grado de tentativa. Si es condenado, podría ser sentenciado a una pena de entre seis meses y cinco años de prisión.